18 de octubre de 2017

Opinión 05/10/2017

Fútbol | ¿Y si hablamos en serio?

Argentina y Perú

por
Alberto Victor Garcia

No es fácil encontrar la sensatez de relatores, comentaristas y periodistas deportivos, cuando el fútbol es el tema. El hombre apasionado, por momentos, no razona. El interesado no quiere razonar.

Y todos tienen "la precisa" y saben qué sucede. Y en el análisis, quien esto firma, pretende remontarse al mes de junio de 1978, cuando en nuestro país gobernaba la más sangrienta dictadura de que se tenga memoria. ¿Para qué ir tan lejos? Sólo para tener alguna referencia o, quizás, como alguien pudiera pensar, por capricho o para acomodar las palabras.

Lo real es que el seleccionado de fútbol de Perú también estuvo presente en millones de comentarios en aquel Mundial.

Y los peruanos estuvieron en 1969, con el equipo que dejó afuera de "México '70" a nuestra selección en la cancha de Boca Juniors y con ese, el que casi una década después cayó 6 a 0 en Rosario cuando la Argentina necesitaba ganar, al menos 4 a 0 ya que la diferencia de gol definía las posiciones. 

Y de aquel Torneo mundial se habló tanto y se sigue hablando. Hay quienes consideran que estaba arreglado para que Argentina se llevara la Copa del Mundo, otros hablan de la complicidad con la dictadura, de que "el fútbol se lo comió todo" como expresa, equivocadamente, en una de sus letras León Gieco. Nada de ello es cierto ya que sería desconocer la profunda pasión que la mayoría de los argentinos sienten por "el fútbol". Siempre fue así y seguirá siendo así.

Para finalizar esa etapa, la de aquella "Copa" se pueden hacer dos afirmaciones concretas. La primera es que los espectadores, al público presente el 25 de junio de 1978 en el estadio de River Plate en la final con Holanda, silbó y abucheo a Videla, Massera y Agosti, los tres dictadores. Ninguna complicidad, ningún olvido. El fútbol no se comió nada.

La segunda afirmación es contundente. Como queda reflejado en el video que acompaña esta nota, Argentina, tuvo la suerte que suelen tener los campeones.

A los 45 minutos de la segunda etapa, el encuentro de la final del Mundial 1978, estaba 1 a 1. En esos instantes, Rob Resenbrik, extremo izquierdo holandés, estrelló una pelota en el poste derecho del arco de Fillol. Por 5 centímetros Holanda no se llevó la Copa. Tema terminado.

¿Y hoy? Más historias, de los fanáticos y de los interesados. Hay un gran negocio detrás del fútbol. Pero no hay que mezclarlo con la gente. Con los que sienten y se emocionan y gritan y saltan en una tribuna. 


El encuentro que se disputará hoy, posiblemente, defina la clasificación de Argentina al Mundial de Rusia 2018.

Y desde hace ya semanas se observan periodistas que hablan de angustia, de miedo y temor. Arman equipos y los desarman. Critican al técnico Jorge Sampaoli y le dan precisas instrucciones. 

Esto es fútbol. Terminen con el llanto y la estupidez. Es un partido de fútbol. Argentina es superior a Perú. Romperá algunos maleficios. Superará algunos miedos. Dejará de lado recetas mágicas. Tendrá esa cuota de suerte, siempre necesaria. Hoy jugará mejor que en los últimos partidos. Y ganará 4 a 1. Listo. Tema terminado. Déjense de joder que esto no es un tratado filosófico ni el tirador de Las Vegas nos está apuntando como para sentir miedo o angustia. No estamos en Siria ni en Corea del Norte. Es fútbol. A disfrutar y festejar. Claro, para los que pierden un importante negocio será muy dolorosa y angustiante una derrota ante Perú. Déjense de joder, muchachos. Digan las cosas como son.

Terminen ya con el patetismo y el "negocio" de comentar.

¿Y si perdemos?

Si perdemos, perdemos. ¿Y?

Es sólo fútbol. Para los que disfrutan o disfrutamos de este juego, no habrá ni profunda angustia, ni descompensaciones físicas. Será un resultado deportivo. Y hasta mañana.


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