16 de julio de 2026

Nacionales

Nacionales. La inflación de junio acumuló 16,8 por ciento en el primer semestre

Alquileres y tarifas empujan el indicador

La inflación volvió a desacelerarse en junio y perforó por primera vez en diez meses el piso del 2 por ciento. Sin embargo, el alivio podría durar poco. Mientras el Índice de Precios al Consumidor (IPC) marcó un 1,9 por ciento el mes pasado, las primeras mediciones privadas de julio muestran un rebrote impulsado por la carne, las verduras, el dólar y los costos energéticos, factores que amenazan con volver a ubicar la inflación por encima del 2 por ciento en el inicio del segundo semestre.

Según informó el Indec, la inflación de junio acumuló 16,8 por ciento en el primer semestre y 33,5 interanual. La principal explicación de la desaceleración fue el menor ritmo de aumento de los alimentos y bebidas no alcohólicas, que subieron apenas 1,3 por ciento, mientras que la inflación núcleo, que excluye los precios regulados y estacionales, bajó del 1,9 al 1,6 por ciento.

El dato de alimentos resulta especialmente relevante porque se trata del rubro de mayor peso dentro de la canasta de consumo. Durante junio ayudó la estabilidad de las carnes y una moderación en distintos productos básicos, aunque las verduras volvieron a mostrar incrementos importantes. En paralelo, los bienes aumentaron 1,4 por ciento y los servicios 2,9, una diferencia que sigue reflejando el impacto de las tarifas y otros costos regulados sobre los hogares.

Las mayores subas del mes se registraron en Recreación y cultura, con un 4,2 por ciento, impulsada por los paquetes turísticos en el inicio de las vacaciones de invierno, y en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que aumentó 3,3 por ciento por las actualizaciones en electricidad, alquileres y expensas. También incidieron los aumentos del transporte público y de los medicamentos, mientras que los precios estacionales avanzaron 3,4 por ciento y los regulados, 2,3.

En el Gran Buenos Aires, el Noreste y la Patagonia el principal impulso inflacionario provino de vivienda, electricidad y alquileres, mientras que en la región Pampeana, el Noroeste y Cuyo la mayor incidencia volvió a concentrarse en alimentos y bebidas.

Pero el escenario comenzó a cambiar apenas iniciado julio. Las principales consultoras detectaron una aceleración en la primera semana del mes y coinciden en que la desaceleración observada durante junio difícilmente pueda sostenerse.

La señal más contundente provino de LCG, que registró una suba semanal del 2,4 por ciento en la canasta de alimentos y bebidas, el mayor incremento en más de un año. El aumento estuvo explicado principalmente por las verduras, que avanzaron 5,7 por ciento, y por las carnes, con un salto del 4,3. Entre ambos rubros concentraron alrededor de tres cuartas partes de la aceleración semanal. La carne aparece como uno de los principales focos de preocupación para los próximos meses.

El analista Salvador Di Stefano advirtió que el mercado ganadero atraviesa un proceso de retención de vientres que podría reducir la oferta disponible y provocar nuevas subas desde septiembre. Según explicó, el valor del ternero alcanzó los 4 dólares por kilo, un máximo histórico, mientras que el menor volumen de carne disponible a nivel internacional también presiona sobre los precios internos.

EcoGo mostró un panorama algo más moderado, aunque en la misma dirección. La consultora registró una suba semanal del 0,5 por ciento en los alimentos consumidos dentro del hogar y proyectó que el rubro cerrará julio con un aumento cercano al 2,1 por ciento.

Para Sebastián Menescaldi, director de EcoGo, durante el segundo semestre confluirán varios factores que dificultarán seguir reduciendo la inflación. A una oferta más limitada de divisas se sumarán la mayor demanda asociada a las vacaciones de invierno, el Mundial y los pagos de importaciones energéticas. En ese contexto, sostuvo que el tipo de cambio continuará moviéndose al alza y que la inflación probablemente permanezca alrededor del 2 por ciento durante los próximos meses.

El diagnóstico encuentra respaldo en la evolución reciente del mercado cambiario. Durante junio el dólar avanzó cerca del 5 por ciento y volvió a ubicarse por encima de los 1.500 pesos. Aunque el traslado a precios suele producirse con cierto rezago, las consultoras esperan que parte de ese movimiento se refleje en los bienes de consumo durante julio y agosto.

La Organización Latinoamericana de Energía y Combustibles mostró una aceleración sostenida de la inflación energética desde marzo, impulsada por la incertidumbre internacional y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Argentina fue, además, el país exportador de energía de América Latina donde más aumentaron los combustibles desde marzo, con una suba promedio del 27 por ciento.

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