5 de agosto de 2026

Nacionales

Nacionales. Las dos oportunidades en que Juan Pablo II visitó a la Argentina

En 1982, la presencia del Pontífice se dio en medio de la Guerra de Malvinas y la tensión por el conflicto del Beagle. En tanto, en 1987, la visita incluyó diez ciudades y marcó debates sobre el divorcio.

El Vaticano confirmó este miércoles que el papa León XIV visitará la Argentina en noviembre de este año, en el marco de una gira por América del Sur que también incluye estadías en Uruguay y en Perú. Las ciudades nacionales que forman parte del itinerario del Sumo Pontífice son Buenos Aires, Córdoba y Luján. Pasaron 39 años desde la última visita de un Papa a la Argentina.Argentina recibió la visita de un Papa solamente en dos oportunidades. La primera vez fue en junio de 1982, en el último tramo de la dictadura cívico militar, mientras se sufría la agonía por la guerra de Malvinas. La segunda y última, fue hace casi cuatro décadas y ya en democracia, en abril de 1987, durante la presidencia de Raúl Alfonsín. En ambos casos, la máxima autoridad de la Iglesia Católica era Juan Pablo II.

Meses antes de que estallara la guerra en 1982, Karol Józef Wojty?a había organizado su agenda papal con dos viajes clave: en mayo al Reino Unido y en junio a la Argentina.

La visita a Londres era un hecho histórico, debido que nunca un Papa había visitado Gran Bretaña y representaba un acercamiento después de la ruptura del siglo XVI, cuando Enrique VIII rompió con Roma y se proclamó a sí mismo como cabeza de su iglesia.

La esperada cita en el país europeo era para el 28 de mayo de 1982. Sin embargo, con el desembarco argentino en las islas Malvinas el 2 de abril de ese año, el conflicto del Atlántico Sur se superpuso a la agenda papal.

En el Reino Unido había crecido el recelo hacia Juan Pablo II, que un mes después de su visita iba a continuar su gira a una república sudamericana en guerra con fuerte arraigo de la Iglesia Católica. Además, estaba muy fresco el recuerdo de la huelga de hambre que habían organizado en 1981 -con víctimas mortales- los miembros del IRA irlandés (cuyos militantes eran católicos).

Apenas pisó Londres, el Pontífice se reunió con la reina Isabel II y reclamó una solución pacífica a la guerra. Visitó Coventry, ciudad cuya catedral anglicana había sido destruida por la aviación nazi y ante 350 mil personas oró por la paz.

Más tarde, en la mañana del viernes 11 de junio de 1982, un Papa pisó suelo argentino por primera vez. Su visita había sido gestionada previamente entre el emisario vaticano, Achille Silvestrini, y el militar Leopoldo Fortunato Galtieri.

Su llegada había causado un enorme revuelo en el país. Se trataba de una visita fugaz, de menos de 48 horas. Según las crónicas, Wojty?a besó suelo argentino y recorrió la Avenida de Mayo en un nuevo vehículo vidriado y blindado: un año antes, había sufrido un atentado a manos del turco Ali Agca en una audiencia pública, y desde ese entonces es que el pontífice se traslada en público en el "papamóvil".

Luego, el Papa entró a la Casa Rosada y se reunió con Galtieri y los otros dos integrantes de la Junta, el almirante Jorge Anaya y el brigadier Basilio Lami Dozo. Su visita se enmarcaba también en la cuestión del Beagle, que seguía sin resolverse. Su mediación había evitado la guerra con Chile a fines de 1978 y el diferendo aún estaba pendiente, mientras la dictadura pinochetista ayudaba a la Task Force.

Después de la reunión en Casa de Gobierno, el jefe de la Iglesia dio misa en la Catedral. Al anochecer, cientos de miles de personas lo escucharon al aire libre en la localidad bonaerense de Luján, delante de la Basílica. El día siguiente, dos millones se congregaron en Plaza Italia para verlo al pie del Monumento de los Españoles. Volvió a abogar por la paz y una salida digna a la guerra.

En la biografía no autorizada de Emilio Massera, Almirante Cero, de Claudio Uriarte, se cuenta que el Papa sugirió viajar en persona a las islas Malvinas en pleno conflicto. No obstante, Galtieri nunca habría respondido a ese ofrecimiento. Al parecer, Wojtyla quería que la Junta formalizara la propuesta. El nuncio, Ubaldo Calabresi, llevó la iniciativa a los militares y Juan Pablo II aguardó hasta el último momento, al pie del avión. El militar a cargo de las Juntas en ese entonces se limitó a pedirle su bendición. La rendición de Puerto Argentino en las islas se produjo dos días después de la despedida al Papa en el Aeropuerto de Ezeiza.

En tanto, en 1987 volvería al territorio argentino, en una situación diametralmente opuesta, durante el gobierno democrático de Raúl Alfonsín. Se trató de una visita más prolongada: el Pontífice visitó diez ciudades en siete días.

En ese entonces, Wojty?a dio misa el Domingo de Ramos en la avenida 9 de Julio. También presidió la Jornada Mundial de la Juventud y condenó el divorcio, tema que por esos días dominaba la agenda del Gobierno radical.

Después no hubo más visitas, aunque sí gestiones frustradas del menemismo, primero en 1997 y luego en 1999, para que concretara una tercera gira.

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | La Síntesis | Julio A. Roca 2528