20 de agosto de 2026

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Nacionales. Una vacuna contra el melanoma cerca de ser aprobada

Los laboratorios Moderna y Merck anunciaron resultados positivos en un ensayo con pacientes con cáncer de piel. La combinación de una vacuna diseñada a medida para cada tumor logró reducir las recaídas y la aparición de metástasis.

Una vacuna diseñada no para evitar que aparezca el cáncer, sino para enseñarle al sistema inmunológico a reconocer el tumor específico de cada paciente acaba de atravesar una de las pruebas más importantes antes de poder llegar al mercado. Los laboratorios estadounidenses Moderna y Merck anunciaron este miércoles resultados positivos de la fase 3 del ensayo de Intismeran autogene, una terapia experimental de ARN mensajero contra el melanoma que se fabrica de manera personalizada a partir de las mutaciones presentes en el tumor de cada persona.

El anuncio supone un hito: según las compañías, se trata del primer resultado positivo de fase 3 de una terapia contra el cáncer basada en ARN mensajero, la tecnología que se hizo mundialmente conocida durante la pandemia de Covid-19 con las vacunas desarrolladas por Moderna y Pfizer-BioNTech.

El avance internacional tiene un antecedente especialmente cercano. Argentina desarrolló su propia vacuna terapéutica contra el melanoma, Vaccimel, fruto de más de treinta años de investigación científica nacional con participación del Conicet. A diferencia de una vacuna preventiva, también está destinada a personas que ya atravesaron la enfermedad. En 2025 comenzó a aplicarse en el Hospital Municipal de Oncología Marie Curie, en la Ciudad de Buenos Aires, para pacientes con melanoma en estadios tempranos y riesgo de recaída.

El desarrollo fue encabezado durante décadas por el investigador José Mordoh, del CONICET y la Fundación Instituto Leloir. Cuatro años después de la vacunación, tres de cada cuatro pacientes evaluados no habían desarrollado metástasis a distancia.

A medida de cada paciente. Intismeran autogene -también conocida durante su desarrollo como mRNA-4157 o V940- no funciona como las vacunas tradicionales contra enfermedades infecciosas. No se administra a personas sanas para evitar que desarrollen melanoma ni existe una misma fórmula destinada a millones de individuos.

Es una vacuna terapéutica y personalizada: se utiliza una vez que el cáncer ya apareció. Primero se obtiene una muestra del tumor que fue extirpado quirúrgicamente. El estudio de fase 3, denominado INTerpath-001, incluyó a 1.137 personas con melanoma en estadios IIB a IV cuyos tumores fueron completamente extirpados, pero que continuaban teniendo un riesgo elevado de que la enfermedad regresara.

Los participantes fueron divididos en dos grupos. Aproximadamente un tercio recibió únicamente pembrolizumab, un tratamiento cuya eficacia contra el melanoma ya está establecida. Los otros dos tercios recibieron pembrolizumab junto con la vacuna personalizada.

Según Moderna y Merck, la combinación alcanzó los dos objetivos principales del ensayo: consiguió una mejora estadísticamente significativa y clínicamente relevante tanto en la supervivencia libre de recaída como en la supervivencia libre de metástasis a distancia respecto del tratamiento únicamente con Keytruda. En otras palabras, los pacientes permanecieron durante más tiempo sin que reapareciera el cáncer y sin que la enfermedad se extendiera a órganos alejados del tumor original.

La fase 3 es especialmente relevante porque constituye la etapa más avanzada de experimentación clínica antes de que un nuevo tratamiento pueda solicitar su aprobación. El ensayo anterior, realizado con 157 pacientes, ya había arrojado resultados alentadores. Con cinco años de seguimiento, la combinación de intismeran autogene y pembrolizumab mostró una reducción del 49 por ciento en el riesgo de recaída o muerte y del 59 por ciento en el riesgo de metástasis a distancia o muerte, en comparación con pembrolizumab solo.

El anuncio de la fase 3 indica que la combinación volvió a superar al tratamiento utilizado como comparación. La comunidad científica recibió la noticia con expectativa, pero también con cautela. Especialistas independientes señalaron que será necesario conocer los resultados completos antes de determinar la verdadera dimensión del avance.

El oncólogo Lennard Lee, de la Universidad de Oxford, consideró alentadores los resultados pero remarcó la necesidad de esperar los datos completos. Marco Gerlinger, oncólogo e investigador del Barts Cancer Institute de Londres, señaló que el avance puede constituir una prueba de concepto de que las vacunas personalizadas contra el cáncer funcionan, aunque advirtió que todavía falta conocer información detallada y observar qué sucede con los pacientes durante seguimientos prolongados.

Para que no vuelva más

Este tipo de cáncer representa una proporción menor de los cánceres de piel, pero es particularmente peligroso por su capacidad para propagarse hacia otros órganos. En 2022 se diagnosticaron más de 330.000 nuevos casos en el mundo, según los datos citados por las compañías, y su incidencia continúa aumentando.

La población incluida en este ensayono estaba integrada por personas sanas ni por pacientes que simplemente quisieran prevenir la enfermedad: eran personas que ya habían tenido melanoma, habían sido operadas y seguían presentando un riesgo importante de recaída.

Este tratamiento posterior al diagnóstico y a la cirugía tiene como objetivo es impedir que células malignas residuales vuelvan a producir un tumor o una metástasis.Moderna y Merck ya tienen otros ocho ensayos en marcha con vacunas personalizadas contra distintos tumores, entre ellos cáncer de pulmón, vejiga y riñón.

La accesibilidad como desafío. Incluso si los resultados completos confirman el éxito y los reguladores autorizan el tratamiento, quedará otra discusión: cuánto costará fabricar una vacuna diferente para cada paciente y quién podrá acceder a ella.

A diferencia de una vacuna convencional producida en millones de dosis idénticas, esta estrategia requiere analizar genéticamente el tumor, identificar sus mutaciones relevantes, seleccionar los blancos inmunológicos y producir una terapia individualizada. Esa complejidad convierte al costo y a la capacidad de los sistemas sanitarios para incorporarla en dos de los grandes interrogantes que acompañan el avance.

La noticia tuvo además una repercusión inmediata fuera de los laboratorios. Las acciones de Moderna se dispararon tras conocerse los resultados y las de Merck también registraron una fuerte suba, una reacción que muestra las expectativas económicas que genera una plataforma que, si logra extenderse a otros tumores, podría abrir un nuevo mercado en oncología.

Moderna y Merck deberán presentar los resultados detallados ante la comunidad científica y discutirlos con las autoridades regulatorias. Recién entonces podrá conocerse cuánto beneficia realmente a los pacientes, qué efectos adversos presenta, cuánto dura la protección y qué posibilidades existen de convertir un resultado experimental prometedor en un tratamiento disponible.

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