16 de junio de 2024

Provinciales 29/03/2023

Alvear: Prisión preventiva para un pastor evangélico investigado por abuso de menores

Hugo Walter Galarza de 51 años de edad

Acusado de haber sometido sexualmente años atrás a dos hermanas, cuando ambas eran niñas y él estaba al frente de una iglesia en la ciudad de General Alvear, a fines de enero pasado lo detuvieron en CABA. Ahora su situación procesal se agravó: le imputan un tercer hecho en perjuicio de otra menor. Por ese episodio un juez de Garantías de Azul ordenó también esta medida de coerción para el encausado.

La situación procesal de un pastor evangélico que fue detenido a fines de enero pasado y está acusado de haber abusado de dos hermanas, que eran menores de edad para cuando él ejercía su actividad años atrás en la ciudad de General Alvear, se agravó con el dictado de su prisión preventiva.

Además de que se ordenara esa medida de coerción por aquellos hechos por los que ya venía siendo investigado, misma decisión adoptó ante una nueva denuncia que lo involucra el Juez de Garantías que entiende en estas causas penales.

Ese otro hecho -de acuerdo con lo referido por la presunta víctima- también se produjo tiempo atrás, cuando ella tenía cinco años y con su familia concurría a la Iglesia Evangélica "Alianza Cristiana y Misionera" que en Alvear lideraba el encausado.

Hugo Walter Galarza tiene 51 años de edad y, a la espera de que se consiga un cupo para su traslado a una unidad penal, continúa privado de la libertad en la Estación de Policía Comunal de General Alvear.

En esa dependencia de seguridad había quedado alojado luego de que su detención se hiciera efectiva en la Capital Federal, contando para ello con lo dispuesto por Federico Barberena, el juez de Garantías azuleño que entiende en esta Investigación Penal Preparatoria.

Tal lo que EL TIEMPO ya informara con relación a este caso, la detención del pastor evangélico había sido ordenada el 24 de enero pasado. Pero recién se hizo efectiva días más tarde. Fue cuando, enterado de la medida de coerción que pesaba sobre él, Galarza se presentó en una seccional policial de la Capital Federal para entregarse.

Hasta ese entonces el presunto abusador estaba residiendo en CABA, en un departamento ubicado en el barrio de Belgrano, inmueble que en el marco del desarrollo de esta pesquisa había sido allanado.

Aquella diligencia fue ordenada con la finalidad de hallar e incautar teléfonos celulares cuyas comunicaciones que contuvieran pudieran servir como más pruebas para agregar a este expediente que desde la UFI 15, la fiscalía perteneciente al Departamento Judicial Azul con asiento en Bolívar, instruye Julia María Sebastián.

La causa principal

Semanas atrás, la detención de Galarza había sido convertida en primera instancia en prisión preventiva por los hechos que dieron lugar al inicio de esta causa. Concretamente, episodios de abuso sexual en perjuicio de dos hermanas.

De acuerdo con lo que ellas mismas después contarían una vez que el imputado fuera denunciado, ambas se convirtieron en las víctimas de esos ataques cuando ese hombre era el principal referente de la mencionada iglesia en General Alvear.

En perjuicio de una de las hermanas, aquellos hechos se remontan a situaciones ocurridas entre 2015 y 2016. Y el episodio donde como víctima figura en esta causa la otra chica ha sido situado en el año 2020.

Cuando en primera instancia el juez de Garantías Federico Barberena convirtió a la detención del pastor evangélico en prisión preventiva -medida que ha sido recurrida desde la Defensa Particular del acusado y aún no está firme-, a través de lo resuelto el magistrado continuó imputándole los siguientes delitos: abuso sexual con acceso carnal agravado por ser cometido por Ministro de Culto, el hecho del que resultara víctima una de las hermanas; y abuso sexual gravemente ultrajante agravado por su duración y por ser cometido por un Ministro de Culto y encargado de la guarda, aunque sea temporaria, el episodio que sufriera la otra chica.

Con relación a uno de esos casos, se señala en la causa que Galarza lo cometió "al menos desde el año 2015 y hasta el año 2016", cuando -"apro- vechándose de su investidura de Pastor de la Iglesia Evangélica y en razón del trato asiduo, familiar y de confianza que por su investidura mantenía con la familia" de una de las víctimas- estando la menor "bajo su guarda" la sometió sexualmente en el interior de una vivienda situada en la parte trasera del templo.

En ese entonces la chica tenía "entre 11 y 12 años de edad" y el encausado -se sostiene desde la Acusación- "abusó sexualmente" de ella realizándose "tocamientos con sus manos en sus partes íntimas".

Aquellas situaciones sucedieron "en forma reiterada en el tiempo y sin que la menor pudiera consentir libremente la acción".

El otro hecho que diera lugar a la detención del imputado a fines de enero pasado sucedió durante el año 2020. Y según se indica, el pastor evangélico sometió sexualmente en su domicilio a esa otra chica.

Aquello ocurrió cuando ella estaba en un dormitorio y Galarza la tenía "bajo su guarda en virtud de la confianza generada por su carácter de Pastor de la Iglesia Evangelista" con los familiares de la menor, quienes habitualmente concurrían al templo.

Para aquel entonces la víctima, hermana de la otra chica, tenía diez años de edad. Y de acuerdo con lo denunciado, Galarza la accedió carnalmente con su boca, sin que tampoco "la menor pudiera consentir libremente la acción".

Otra denuncia

En tanto, el pasado día 13 de marzo el magistrado azuleño Barberena también le dictó la prisión preventiva al pastor evangélico por esa nueva denuncia que ahora pesa sobre él y vuelve más comprometida a su situación procesal.

La medida de coerción la ordenó el Juez de Garantías por considerar a Galarza el probable autor de otro caso de abuso sexual con acceso carnal agravado por ser cometido por Ministro de Culto.

Esa causa penal, agregada a la que ya venía instruyendo la fiscal Sebastián, se vincula con un hecho que ha sido situado desde la imputación en una fecha "con posterioridad al 1 de octubre de 2009" y "con antelación" a aquel mismo mes del año siguiente.

Sobre las características que el mismo habría tenido se menciona que Galarza, mientras estaba al frente de la Iglesia "Alianza Cristiana Misionera" de General Alvear, convirtió en víctima de su accionar a una menor que en esa época tenía cinco años de edad.

El imputado tenía "bajo su guarda" a la por entonces niña por su calidad de referente de la iglesia que conducía. Y como tal, "en virtud de la confianza generada por su carácter de Pastor de la Iglesia Evangelista", la sometió sexualmente cuando con su madre ambas habían asistido a un evento religioso en el templo mencionado

"La relación de fraternidad que por su investidura lo unía a la niña y a su familia" hizo que el encausado se valiera de esa circunstancia para cometer el abuso por el que ahora también está preso.

El episodio, concretamente, consistió en que -mientras la tenía alzada- utilizara sus dedos para accederla carnalmente, "sin que la menor pudiera consentir libremente la acción", se indica textualmente en la causa.

En lo investigado se señala, además, que Galarza debió interrumpir ese abuso a la por entonces nena al ver que uno de sus hijos salía de la Casa Pastoral.

Entre los elementos valorados para dar por demostrado hasta el momento aquel episodio se tuvo en cuenta lo que la propia víctima declarara ante la Justicia. Algo que también sucediera con las hermanas por las que Galarza fuera denunciado en un principio.

"Recuerdo que quedé shockeada. Sentí dolor, lo recuerdo hasta hoy, y no dije nada, no entendí nada. Pero sí, a pesar de mi corta edad, a partir de ahí esquivé quedarme a solas con él. Cuando él daba como un 'abrazo fraternal' a niños, jóvenes y adultos a la salida del templo yo empecé a esquivarlo", contó esa joven.

"Hoy, siendo una adolescente, me doy cuenta de que era extremadamente cariñoso. Uno lo veía como una figura que hay que amar, respetar por su cargo de 'pastor'.

Siempre nos hablaba de que hay que amar a Dios y nunca imaginás que alguien que predica la palabra de Dios vaya a hacer lo que a mí me pasó y a otras chicas", había referido también la denunciante, al aludir durante su testimonio a lo sucedido con las demás víctimas de estos abusos por los cuales Galarza sigue preso.

EL DATO

En las ocasiones en que el pastor evangélico fue indagado se negó a declarar. Tanto por los hechos de abuso que le imputan en perjuicio de ambas hermanas y, posteriormente, por aquel donde como víctima figura otra menor. Todavía se aguarda desde el Servicio Penitenciario Bonaerense el otorgamiento de un cupo para que el acusado sea trasladado a la Unidad 30, la cárcel con sede en General Alvear.

Gentileza: Fabian Sotes

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