Nacionales 26/01/2026
Este lunes en Casa Rosada habrá una reunión de la mesa política
El gobierno se prepara para comenzar en una semana el segundo periodo de sesiones extraordinarias en el Congreso de la Nación. El oficialismo intentará, a toda costa, aprobar la reforma laboral más allá de la negativa de un grupo de gobernadores que está molesto porque La Casa Rosada quiere tocar los fondos coparticipables para bajar impuestos.
Con el objetivo de trazar una estrategia de cara a los días que faltan hasta que comience el debate parlamentario, este lunes habrá en Casa Rosada una reunión de la mesa política encabezada por el jefe de gabinete Manuel Adorni.
Aún es una incógnita si participarán de esa reunión el presidente Javier Milei y su hermana Karina que, ya de regreso en la Argentina después de la gira por Davos, el mismo lunes viajarán a Mar del Plata para hacer una recorrida en el centro de esa ciudad y participar el martes de La Derecha Fest. Con ellos irá el ministro del Interior Diego Santilli.
Si bien en el temario de sesiones extraordinarias a tratar en el mes de febrero desde la Casa Rosada contemplaron la reforma laboral, la modificación a la Ley de Glaciares, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y la designación del legislador del PRO Fernando Iglesias como embajador extraordinario y plenipotenciario, lo cierto es que la prioridad del gobierno estará puesta en la aprobación del proyecto de "modernización" laboral.
El ministro del Interior Diego Santilli emprendió desde el comienzo de año una gira por las provincias para llevar a cabo reuniones con los distintos gobernadores y conseguir votos.
Sin embargo, lo cierto es que, más allá de los aliados que hicieron declaraciones explícitas a favor de la reforma --como Leandro Zdero de Chaco, Rogelio Frigerio de Entre Ríos y Alfredo Cornejo de Mendoza--, hay algunos mandatarios provinciales a los que el proyecto les hace ruido. En el oficialismo aún no saben con certeza qué ocurrirá en el recinto.
Uno de los puntos centrales con los que los gobernadores no están de acuerdo es con la modificación en la escala del impuesto a las Ganancias y la baja para las empresas, que impactará de manera directa en la coparticipación y, según informes que manejan en las provincias, eso podría provocar una caída de cerca de $3,1 billones en la masa coparticipable.
El fin de semana hubo un encuentro entre el gobernador de Santa Fe Maximiliano Pullaro --que aún no se reunió con Santilli--, y el gobernador de Córdoba Martín Llaryora que, cuando Milei viajó a la provincia para participar del festival de Jesús María no lo recibió porque, según dijo, estaba de vacaciones.
Ellos tuvieron un encuentro que calificaron como "positivo", y aprovecharon la ocasión para mandar un mensaje directo a Balcarce 50: Sus legisladores acompañan algunos puntos de la reforma laboral, pero otros no.
Es decir, ni Pullaro ni Llaryora posaron para la foto con Santilli, ni tampoco le dieron su total apoyo como sí hizo, por ejemplo, Rogelio Frigerio al decir en una conferencia de prensa tras el encuentro con el ministro del Interior: "Te llevás un apoyo contundente del Gobierno provincial al proyecto de modernización laboral".
Llaryora y Pullaro hicieron énfasis en el punto de la coparticipación para decir que el proyecto de la Casa Rosada debe ayudar a modernizar y colaborar con las Pymes, pero no debe quitar derechos adquiridos. Además, aclararon que para ellos hay que reducir el cobro de impuestos, pero que esos impuestos no pueden ser solo aquellos que son coparticipables.
Por otro lado, la Central General de los Trabajadores (CGT) mantuvo la semana pasada encuentros con distintas cámaras empresariales para trazar una estrategia conjunta en contra de la reforma y lo mismo está haciendo el bloque del peronismo en el Senado, que intentará, con José Mayans a la cabeza, frenar el tratamiento. Ellos no logran reunir la cantidad de votos necesarios para rechazar el proyecto completo.
En la Casa Rosada, si bien se muestran confiados por las negociaciones que vienen haciendo la senadora Patricia Bullrich, los Menem --Martín y Lule-- y también Santilli --que ya se reunió con Ignacio Torres de Chubut, Marcelo Orrego de San Juan, Gustavo Sáenz de Salta, Zdero, Cornejo, Frigerio y recibió a Alberto Weretilnek de Río Negro el viernes--, no están seguros de tener los votos de ellos asegurados.
Santilli, una vez que regrese el martes de Mar del Plata, planifica visitar Corrientes y Misiones antes de que comience el trabajo en el Congreso. Esos apoyos serán importantes. En Corrientes el escenario es más complejo porque La Libertad Avanza no llegó a un acuerdo con Valdés en las últimas elecciones y el vínculo quedó tenso. El gobernador ya adelantó en la previa de un posible encuentro con Santilli que "hay algunos puntos que nos preocupan", de la reforma laboral.
"A algunas cosas puede ser que tengamos que renunciar poco antes de entrar al recinto. Eso siempre puede pasar, pero creemos que tenemos los votos", dicen cerca de Milei. Otros miembros de su círculo íntimo están más confiados y opinan que "no nos imaginamos a nadie que se oponga a ninguno de los temas, ni a la reforma laboral, ni al acuerdo del Mercosur y la Unión Europea y tampoco a la designación de Iglesias. Debiera salir todo", opinan.
En principio, la intención del oficialismo es llevar al recinto del Senado la reforma laboral y la modificación de la Ley de Glaciares el 12 de febrero. El plan ideal para ellos sería conseguir la aprobación sin modificaciones y el 19 tratarlo en la Cámara de Diputados. En cuanto a la ratificación del acuerdo con la UE, se trataría de una aprobación unilateral porque el Parlamento Europeo frenó su tratamiento.
Fuente:https://www.pagina12.com.ar/
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