21 de marzo de 2026

Locales 21/03/2026

Lindolfo Aguilar y Jacobo Urso

De Carlos Antonio Gorosito

Jacobo Urso fue un jugador de la época amateur de Club San Lorenzo de Almagro que falleció el 6 de agosto de 1922, como consecuencia de un golpe recibido durante el partido disputado el 30 de julio de ese año entre San Lorenzo y Estudiantes de Buenos Aires. El día del partido fue a disputar una pelota y chocó brutalmente contra dos jugadores. Se le rompió una costilla y perforó uno de sus riñones. Urso demoró en reincorporarse. Se tomaba el costado y escupía sangre.

A pesar de las órdenes del entrenador, no quiso abandonar el campo de juego para no dejar a su equipo con un jugador menos.

Al finalizar el partido, fue internado en el Hospital Ramos Mejía, donde fue operado dos veces. Allí finalmente murió, luego de una semana de lucha contra la muerte. Jacobo Urso ha sido un héroe del deporte, más específicamente del futbol.

El 8 de noviembre de 1922, se disuelven los Clubes Alumni y Porteño de Saladillo y dan nacimiento al Club Jacobo Urso, rindiendo homenaje al fallecido jugador de la entidad de Boedo.

El sábado 19 de noviembre de ese año, juega su primer partido con Huracán y así nace el clásico saladillense.

El 25 de mayo de 1928, inaugura su estadio de fútbol en el predio donde hoy está Plaza España. El predio estaba destinado a una plaza y fue cedido transitoriamente por el Municipio.

Con 103 años de historia, Jacobo Urso ha recorrido un extenso camino deportivo e institucional coronado por importantes logros y superando algunas dificultades de importancia.

En 1986, el predio debió ser entregado a la Municipalidad. Jacobo Urso tuvo un terreno alternativo en las proximidades donde se encuentra el actual estadio del Club Huracán.

Posteriormente, el Club pasó por una serie de dificultades económico financieras, originando la pérdida del predio que estaba destinado a la nueva cancha.

Durante mi segundo mandato como Intendente municipal, se acercaron miembros de la Comisión Directiva de entonces y me plantearon la difícil situación del Club. En consecuencia, tomé la decisión de ayudarlos, en representación del Estado municipal, a superar la misma. También se reconstruyó, con el apoyo municipal, la cancha de básquet, que quedó muy moderna, y fue utilizada durante mucho tiempo por el Club Ciudad de Saladillo, cuyos integrantes también hicieron su aporte para el estadio.

Pero a Jacobo Urso al faltaba la cancha de fútbol. Estuve buscando un predio en la zona cercana a Plaza España, pero no fue posible.

En consecuencia, tomé la decisión de cederle el terreno donde el domingo 8 de marzo pasado, quedó inaugurado el nuevo estadio.

Desde el momento en que la Municipalidad le cedió el terreno, pasaron dos décadas. En su momento, habíamos cedido una fracción más amplia, dado que el espacio lo utilizarían el Club La Barrancosa y el Club Jacobo Urso. También recibió durante mi gestión ayuda económica para la construcción del nuevo estadio. De manera que ha sido para mí una inmensa satisfacción -casi dos décadas después- acompañar a las autoridades del Club y a las autoridades municipales en tan significativo acontecimiento.

Jacobo Urso debía tener su estadio y ahora lo tiene. Sergio Trellini, ha sido uno de los artífices de este logro junto con la Subcomisión de Fútbol y la Comisión Directiva del Club que actualmente preside Edgardo "Pinino" Aguilar.

Jacobo Urso inauguró su nueva cancha y también le dieron nombre al estadio. Desde el 8 de marzo del presenté año, le rinde homenaje a un ursista de ley, como lo fue Lindolfo Aguilar, quien había nacido en Saladillo el 2 de febrero de 1913.

Lindolfo falleció a los 79 años, el 26 de julio de 1992. Desde comienzos de la década del '60, y durante más de 25 años, se dedicó a trabajar intensamente en las inferiores del Club, siendo formador de jugadores.  Lindolfo fue mucho más que un técnico de las inferiores. Fue el hombre que acompañó a los jóvenes jugadores en su desarrollo humano. Les brindó un amor casi paternal, se preocupaba por su alimentación y por su salud. Seguramente, muchos de los que lo tuvieron como entrenador podrán dar testimonio de ello.

El destino ha querido que uno de sus nietos fuera el presidente de Jacobo Urso el día que inauguraron la nueva cancha y le impusieron su nombre.  Edgardo "Pinino" Aguilar -también ursista como su abuelo- tuvo un día de doble emoción porque Jacobo Urso volvía tener su estadio y porque se le imponía el nombre de su abuelo.

La emoción fue también de todos los integrantes de la familia que se encontraban presentes en el acto.

Lo he conocido y lo he tratado a Lindolfo y también puedo dar testimonio de que ha sido una buena persona. Amó al fútbol, amó a los jóvenes, a quienes les inculcó el amor por la pelota, y por lo tanto de ese deporte. Fue Lindolfo un ursista de ley.

Por sus años de dedicación a la institución, el Club le ha rendido un magnífico y merecido homenaje con la inauguración del estadio.

Carlos Antonio Gorosito, ex intendente Municipal 1991-2015

Saladillo 20 de marzo de 2026


Copyright © 2015 | La Síntesis - El primer diario digital de Saladillo