6 de abril de 2026

Nacionales 06/04/2026

Atenea, un hito argentino en la misión Artemis II de la NASA: por qué es clave para el país

Qué midió y para qué pueden servir los datos

Atenea, el pequeño microsatélite que Argentina envió al espacio a bordo de la misión Artemis II de la NASA concluyó su tarea luego de alcanzar los 70 mil kilómetros de distancia con las comunicaciones terrestres locales. Se trató de un hito para la industria espacial y de un logro para el sistema científico en medio del desguace en áreas de ciencia y tecnología. ¿Por qué es clave para el país?

Se trata de un logro clave para el desarrollo científico argentino, que con esta misión logró validar el uso de tecnologías elaboradas en el país bajo condiciones extremas, lo que abre las puertas para futuras investigaciones espaciales. Atenea operó para transmitir datos a estaciones locales de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) en las provincias de Tierra del Fuego y Córdoba.

Pero además, Atenea marcó un hito por cómo se desarrolló, en el marco de un proceso de colaboración del sistema científico, no tan frecuente, entre la Facultad de Ingeniería de la UBA, la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Nacional de San Martín, la Comisión Nacional de Energía Atómica, el Instituto Argentino de Radioastronomía y una empresa privada, VENG S.A, dedicada a la tecnología aeroespacial.

El microsatélite ATENEA - Artemis II

El microsatélite ATENEA - Artemis II (Gentileza -)

Un satélite del tamaño de una caja de zapatos

El Atenea es un microsatélite pequeño, de la familia de los satélites "miniaturizados" o "CubeSat", que comenzaron a utilizarse hace más de 20 años. "Es como una caja de zapatos de 30 x 20 x 20", explicó a Página/12 Alejandro Martínez, decano de la Facultad de Ingeniería de la UBA.

Este tipo de microsatélites se lanzaron al mercado hace varios años y son frecuentes. La novedad es que el Atenea logró orbitar a una altitud poco frecuente, según precisó Martínez, ya que no es habitual hallar un vehículo -en este caso la misión Artemis II- que lo lleve a más de 70 mil kilómetros de distancia. "En general, los microsatélites vuelan en órbitas mucho más bajas", sostuvo.

Para qué se utilizó el satélite Atenea

El Atenea fue diseñado para realizar mediciones en altitudes "donde el ser humano no tiene mucha información de lo que sucede". "Por ejemplo, con la radiación, que es un fenómeno que ocurre en el espacio exterior y en la Tierra es moderada. Conocer la radiación y sus intensidades es importante", señaló.

La misión de Atenea también tuvo como objetivo evaluar el comportamiento de componentes electrónicos en condiciones extremas y estudiar las señales de navegación -GPS, GLONASS y Galileo- a altitudes superiores a sus constelaciones (en Tierra se utilizan constelaciones de satélites ubicadas a unos 20 mil kilómetros de distancia), así como validar enlaces de comunicación de largo alcance y evaluar sensores de baja luminosidad.

artemis Una imagen desde la misión Artemis II hacia la Luna. (HANDOUT/AFP)

Además, Atenea permitió probar la tecnología aeroespacial desarrollada en Argentina. "Los satélites evolucionan, pero se utilizan materiales comerciales, en líneas generales de la industria automotriz. (Esto) permitió ver cómo resulta para tener en cuenta para otras misiones", dijo Martínez.

El decano de Ingeniería sostuvo, además, que haber logrado comunicaciones exitosas es uno de los aspectos más relevantes de la misión. "Poder tener una comunicación a esas alturas es un desafío. Existen dispositivos, pero una cosa es enviar una señal y otra, transmitir datos", agregó.

Un satélite con buenos resultados

Argentina fue convocada por la NASA junto a otros 60 países a participar de la misión Artemis II para el lanzamiento de microsatélites. El país quedó entre los cuatro elegidos, que debieron cumplir medidas de seguridad extremas y muy estrictas para evitar riesgos para los astronautas.

"Se hizo en tiempo récord. Argentina no tenía un proyecto, la NASA invitó y fuimos finalistas. De los cuatro microsatélites seleccionados hubo dos que fallaron, no se los pudo conectar", explicó Martínez.

¿Por qué es clave para Argentina?

Para Martínez, tecnológicamente la misión es importante porque se logró probar que es posible establecer comunicaciones, medir electrónica y probar los sistemas desarrollados en el país. Pero, además, resaltó un aspecto fundamental: "El resultado más importante es que pudimos hacer algo conjunto entre muchas instituciones. Habitualmente cada uno va por su lado y acá tuvimos que juntarnos todos en una mesa. Este tiene que ser el inicio para hacer otras cosas", sostuvo.

La misión de Atenea sirvió también para comprobar que las capacidades humanas y técnicas de Argentina "son de Primer Mundo".

Atenea El satélite Atenea orbitó a más de 70 mil kilómetros de distancia. (Gentileza -)

-¿Qué sentiste cuando se despegó el cohete?

-Mucha emoción, primero como ser humano. Estamos viviendo otra vez una guerra fría. ¿Por qué en todas estas décadas no se fue a la Luna? Evidentemente no hubo necesidad en todo este tiempo de ganar ese espacio estratégico. Estamos nuevamente en una carrera entre Estados Unidos, China y otros países. Hay que entenderlo en ese contexto. La guerra que se ve en la Tierra se libra con recursos satelitales y espaciales. Como argentino, fue una sensación de estar en primer nivel. No tenemos más capacidad por culpa de políticos que tiran por la borda la capacidad.

-¿Cómo se valora esta misión en medio de un contexto de ajuste tan grande que sufren el sistema universitario científico?

-Lo hicimos en un contexto de restricción, de atraso salarial único. Habría que ajustar 50% los salarios. A los primeros que les pegan los recortes en la universidad es a los investigadores, que son los primeros que se pierden, se van. Es gente que al Estado les costó mucha plata formarlos, es una inversión y estamos a riesgo de que no se pueda sostener. Las universidades no teníamos una línea de crédito para esto.

Según datos del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (Ciicti), la ejecución del presupuesto en ciencia y tecnología se derrumbó un 11,4% en el primer bimestre de 2026. Además, se encamina a alcanzar un retroceso superior al 50% desde la asunción de Javier Milei. Esta variable, que concentra la mayor parte de la inversión estatal en ciencia, perforó su piso con una caída del 13,6% proyectada para 2026, luego del derrumbe en 2025 (-18%) y 2024 (-30,2%).

Martínez lamentó el ajuste feroz, exigió el cumplimiento de la ley de Financiamiento Educativo, aprobada por el Congreso, vetada por el Gobierno, ratificada a mediados del año pasado por el Parlamento e incumplida sistemáticamente por el Ejecutivo, incluso a pesar de los fallos judiciales que recientemente instaron a garantizar los fondos. "Es una situación muy triste", resumió el decano de Ingeniería.

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