24 de mayo de 2026

Provinciales 24/05/2026

Belgrano es el campeón de la Primera División

Jugará la Recopa y la Libertadores el año próximo

El Pirata perdía dos veces con el Millonario, le dieron un penal tras la revisión del VAR y Fernández clavó un doblete para el 3-2 definitivo.

Por Martin Macchiavello | OLÉ

Tunga tunga. Ritmo de cuarteto. Tunga tunga y nada más. Viejo y glorioso Belgrano, de corazón sin igual. Después de 121 años de vida, el Pirata entró en la historia del fútbol argentino. El Celeste de Alberdi quedó en los libros del fútbol cordobés. En una final dramática, le ganó 3-2, casi de local, en el Mario Alberto Kempes cordobés, al River de Eduardo Coudet. Los de Ricardo Zielinski, quien por primera vez pudo gritar campeón como entrenador, se lo dieron vuelta sobre el final, con un doblete del recién ingresado Nicolás Fernández.

Uvita rompió todos los moldes en un ratito, en tres minutos hizo trizas la 73° vuelta olímpica de un Millo totalmente roto desde la salida de Marcelo Gallardo. Los de La Docta no solo consiguieron su primer título oficial sino que se dieron el gusto de ser el primer equipo indirectamente afiliado a la Asociación del Fútbol Argentino en celebrar con tonada un campeonato 'de los largos' después de las experiencias subcampeones de Talleres (1978) y Racing de Nueva Italia (1980).

Ya no solo se hablará de fernet cuando se hable de Belgrano. Se hablará de un equipo de grandes hazañas: fue quinto en su zona, noveno en la general, se metió a Playoffs con desventaja deportiva, pero eliminó a Talleres en el clásico (1-0), a Unión en cuartos (2-0), a Argentinos Juniors con angustia en La Paternal (1-1 en la hora gracias a, sí, Uvita, y 4-3 en los penales) y al Millonario en la gran definición. Lo que viene será mejor. Por primera vez, jugará la Copa Libertadores. Pero esa será otra historia...

Ocho minutos le duró a River la felicidad

Monólogo de Belgrano en el comienzo. Juan Martín Velázquez despertó a la red con un disparo cruzado que dio en el lado exterior de la red. Lueguito, ráfaga de Lucas Zelarayán: hizo amonestar a Aníbal Moreno, le puso un tiro libre en la cabeza a su tocayo Passerini y definió cruzado pegado al palo. Todo en 5'. River entendió que era candidato al trompazo. Joaquín Fleitas también: slalom por derecha y centro picante al que Facundo Colidio no llegó. Interesantes los primeros 10'.

Otra atajada de Beltrán, la segunda en una docena de minutos (esta vez a Emiliano Rigoni) volvía a evidenciar que no sería una tarde fácil para nadie. El Millo respondía con paciencia desde el fondo y bochazo largo que Fleitas rompa esquemas Rusos. Pero, al final, lo que rompió fue el cero: a los 17' llegó la desgracia para Belgrano tras un pelotazo cruzado de Lucas Martínez Quarta para Acuña, casi de wing izquierdo. El pase profundo para la corrida de Tomás Galván dejó pagando a Rigoni, que perdió algo más que las espaldas. Centro casi paralelo a la raya del fondo del pibe de El Talar y el toquecito de Colidio, bien de 9, para el 1-0 con Thiago Cardozo superado y Leonardo Morales mareado con la marca.

El fernet se aguó pero apenas ocho minutos. Cuando River parecía que tenía resultado y pelota a favor, la franja derecha mostró grietas una vez más. De un córner ganado llegó la asistencia de esquina del Chino Zelarayán y el cabezazo firme y reivindicatorio al primer palo del Yacaré Morales que dejó parado a Moreno. Tan sorpresivo fue el asunto que la voz del estadio le dio el 1-1 a Luis Alexis Maldonado... En 25 minutos ya había pasado de todo en la final del Apertura...

En el último cuarto de hora, un testazo de Martínez Quarta sacó del letargo a Cardozo, quien detuvo la bocha en dos tiempos. El termómetro del partido mentía: 16° de térmica en el Kempes, 1000° en las tribunas desde el grito de 50.000 incansables enfermos de fútbol que pedían más y más. El empate Pirata metió, sin embargo, a Belgrano un poco más atrás: Zielinski en rol de punto, su especialidad. El Millo se adelantó en el campo pero pobretón de ideas. El peor escenario camino al entretiempo para Coudet: River contra River. El dilema del equipo cuando está obligado a pensar. Lo hizo Juan Cruz Meza con ese pase directo y profundo a Fleitas que se resumió en un tiro de esquina. Pero el minuto de descuento se jugó en el área de Beltrán. Un 1-1 que invitó a reflexionar.

Cuando el Uvita, en tres minutos, mató al fernet

Las tribunas se desenchufaron en el entretiempo. La previa quitó piernas (y gargantas). Quedaban en el éter todavía los gritos de José María Listorti, maestro de ceremonias; el show del Argentina Patea con haters récord, y el 70%-30% (pero de posesión de pelota) para River retumbando. Meza se jugó una patriada que coqueteó con el penal y Passerini levantó la planchita más de la cuenta al punto de ganarse la amarilla. No se medían las fuerzas en el arranque de un complemento que casi tuvo a los 5' un golazo de tiro libre de Zelarayán. Le pegó a 30 metros de Beltrán: se le fue por esto.

Del fueguito del asado en las afueras al fuego en el viejo Chateau Carreras. El mundialista Yael Falcón Pérez empezó a tener algo más de protagonismo. Creció la intensidad y la desprolijidad. Se iba a 100, se volvía a 50. El cuchillo dejó la tabla de madera y se quedó entre los dientes. En el meta y ponga, ventaja para River. A los 14', en el medio de campo, con un Belgrano en plena transición, Meza se la bajó de cabeza a Colidio, quien comandó el ataque por el eje central y, en ¾ de cancha, le devolvió la gentileza a Galván. Tomás, que entraba por izquierda, la mató de zurda y de zurda lo mató a Cardozo. Cruzado, abajo para el 2-1 del Millo. La bufanda de Coudet ya daba mil vueltas.

Cuando el reloj marcó el minuto 23, la gente de Belgrano volvió a la vida. Como desde hace varios años hasta acá, toda una tradición, a los 68' explotan las masas con su himno popular, con el "no se compara, esta es la gloriosa Primera Barra...". Pero pasó de largo. Coincidió con la lesión del Huevo Acuña y con un River que empezaba a justificar la victoria. También coincidió con el momento menos competitivo de los de Alberdi, que solo le llegaban a Beltrán con centros sin mucho sentido.

Los recambios le dieron un bonus a Belgrano. Recien ingresados, Nicolás Fernández tuvo el empate en la primera que tocó pero Martínez Quarta se lo transformó en córner; después del tiro de esquina, Ramiro Hernandes casi clava al ángulo un tiro a colocar desde 35 metros. El 'uuuhhh" fue mortal. Como la visita al VAR de Falcón Pérez a los 35' después del pase pinchado de Zelarayán que dio en la "mano sancionable" de Lautaro Rivero. Uvita cambió penal por gol(azo): 2-2 y a esperar... Esperar tres minutos más. El Mudo Vázquez fue abajo, le robó como un pibe de 37 años la bocha a Meza, probó con un centro desde la izquierda que Rigoni no llegó a conectar de taco y detrás, esperando como un campeón de la vida, apareció Fernández una vez más para meter el 3-2 y remontar una final más histórica que nunca. El gol, sin dudas, más festejado en 121 años de historia. Uvita incluso tuvo chance de hattrick y Martínez Quarta, de llevársela por delante con más puntería para dejar todo 3-3 y llevar el juegazo a tiempo suplementario. Pero no sucedió. A las 17.31 del domingo 24 de mayo de 2026, el mismo día que "Ro-ro-rodrigo carajo" hubiese cumplido 53 años, Belgrano dijo campeón. Y eso, sin dudas, fue lo mejor del amor.

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