Provinciales 15/04/2026
Entidades del sector cerealero y portuario repudiaron las protestas de transportistas autoconvocados en Bahía Blanca y Necochea, alertaron por la paralización de la actividad y reclamaron reforzar la seguridad para garantizar la circulación y evitar mayores pérdidas económicas.
La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) repudiaron las medidas de fuerza que llevan adelante transportistas autoconvocados en los puertos de Bahía Blanca y Necochea, y advirtieron que la situación ya genera un fuerte impacto en las exportaciones y en toda la cadena agroindustrial.
Según denunciaron las entidades, los bloqueos y retenes en rutas y accesos a las terminales portuarias "han hecho colapsar las operaciones de exportación", en un momento clave de la cosecha gruesa. La interrupción del tránsito de camiones impide el ingreso de mercadería y complica la carga de buques, lo que ya se traduce en demoras y cancelaciones.
"Escenario insostenible"
Desde CIARA-CEC señalaron que el escenario es "insostenible" y alertaron que algunos barcos dejaron de arribar al país ante la falta de previsibilidad.
En ese marco, advirtieron que el daño económico es "inmenso" y afecta no solo a la cadena cerealera y oleaginosa, sino también al conjunto de la economía argentina por la caída en el ingreso de divisas.
Las entidades aclararon que no forman parte de las mesas de negociación provinciales, ya que no son dadoras de carga, pero remarcaron la necesidad de alcanzar acuerdos urgentes. "No podemos avalar prácticas abusivas que impiden cargar libremente o llegar a los puertos", expresaron, al tiempo que reclamaron el levantamiento inmediato de las medidas.
Preocupación
En la misma línea, la Cámara de Permisionarios y Concesionarios del Puerto de Bahía Blanca manifestó su "profunda preocupación" por el conflicto y advirtió sobre sus consecuencias en la logística. La entidad respaldó además el refuerzo de la seguridad en los accesos al puerto, con presencia de fuerzas policiales para garantizar la circulación.
"El impacto es crítico en plena cosecha", señalaron desde la cámara, y detallaron que los bloqueos provocan retrasos en los embarques, incumplimientos contractuales con el exterior y dificultades en el abastecimiento de las plantas industriales. Incluso, advirtieron que algunas fábricas de aceite podrían paralizar su actividad ante la falta de insumos.
Según informó La Nueva el conflicto también pone en riesgo el flujo de exportaciones, clave para la economía nacional. "La imposibilidad de operar con normalidad afecta el ingreso de divisas fundamentales para el país", remarcaron, en un contexto donde el sector agroindustrial representa una de las principales fuentes de dólares.
Frente a este escenario, las entidades reafirmaron su compromiso con el derecho al trabajo y a la libre circulación, y consideraron indispensable el accionar de las fuerzas de seguridad para restablecer las condiciones operativas. "Es necesario brindar garantías para que despachantes y choferes puedan retomar sus tareas sin temor a represalias", indicaron.
Finalmente, instaron a todos los actores de la cadena a reanudar el envío de mercadería "a la máxima brevedad posible" para recuperar la actividad en los puertos y evitar un agravamiento de las pérdidas. Mientras tanto, el conflicto sigue abierto y mantiene en vilo a uno de los sectores más estratégicos de la economía argentina.
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