13 de noviembre de 2018

Nacionales 13/09/2018

Cada vez se hacen más cirugías sin transfusiones de sangre por respeto a credos religiosos

Se realizan unas 3700 operaciones por año, según estadísticas de los Testigos de Jehová en la Argentina.

La negativa de los Testigos de Jehová a recibir transfusiones de sangre, sumado a los avances científicos, constituyó un aporte para lograr que se desarrollen nuevas técnicas médicas alternativas, que ya son utilizadas tanto en pacientes que profesan esa religión, como en personas que no tienen ningún impedimento religioso. Detrás de ese avance está el trabajo que realiza desde hace 30 años una red mundial de Comités de Enlaces con Hospitales, de la comunidad de Testigos de Jehová, presentes en 110 países. En la Argentina cuentan con 34 Comités distribuidos por todo el país, en el que trabajan 253 miembros encargados de hacer llegar esas técnicas a los médicos que aún no las conocen y a su vez logar que se respete la voluntad del paciente. Intervienen en un promedio de 3.700 casos de diversa complejidad.

Realizaron en Rosario un trasplante sin transfusión de sangre

Los más casos más frecuentes que requieren una alternativa a la transfusión de sangre son las intervenciones quirúrgicas complejas y accidentes de tránsito.

Hace tres semanas, una Testigo de Jehová salteña recibió un trasplante de hígado en un hospital de Rosario debido a una hepatitis fulminante. De la operación participaron 60 expertos. Fue todo un logro. Pero ese caso no es único. En los últimos años, en la Argentina se han realizado numerosos trasplantes de órganos sin sangre. Según datos que esta comunidad brindó a Clarín, ya se registraron por lo menos 5 trasplantes de hígado, 3 trasplantes de corazón a adultos y uno pediátrico a una nena de 11 años; 4 trasplantes de médula ósea y decenas de trasplantes de riñón. "Todo esto es posible debido al trabajo de los Comités de Enlace junto a la increíble capacidad profesional de nuestros médicos", señaló Marcos Donadío, del Servicio de Información Pública de los Testigos de Jehová.

Cómo tratan los médicos a los Testigos de Jehová que rechazan transfusiones de sangre

Los Comités de Enlace con los Hospitales están compuestos por voluntarios capacitados para hablar con los médicos. Aportan a los profesionales publicaciones médicas sobre estrategias para tratar sin transfusiones de sangre alogénica. Cuentan con un banco de datos científicos y médicos prestigiosos sobre diferentes cirugías que se encargan de difundir entre la comunidad médica. Y atienden en una línea telefónica (+54-11-3220-5995) consultas y urgencias las 24 horas.

"Nuestro trabajo es ayudar a los médicos para que una negativa a las transfusiones no sea un problema ante una cirugía", dice Daniel Nastari, miembro del Comité de Enlace en hospitales porteños. "Afortunadamente -añade-, cada vez hay menos resistencia". 

El lugar de la ética en los hospitales

Además, cuentan con una red de médicos colaboradores, que aceptan el desafío de llevar adelante los tratamientos sin transfusiones de sangre. También hay una red de profesionales consultores. 

"Sabemos que todo Testigo de Jehová que tiene la determinación de no recibir sangre pone a la comunidad médica ante un desafío. Los Comités están pensados para que médicos y pacientes estén en la misma vereda", dice Donadío. Es que, se trata de una comunidad compuesta por 156.000 personas.

No quiere operarse y un juez lo respaldó

"Transfundir a una persona es un trasplante de tejido, en este caso la sangre, por lo que hay riesgo de rechazo, no existe el riesgo cero", afirmó a Clarín el doctor Fabián Romano, especialista en medicina transfusional, miembro de la Asociación Argentina de Hematología y jefe del banco de sangre de la Clínica San Camilo. Cada vez más, se busca optar por otras alternativas antes de indicar una transfusión de sangre, para todas las personas. "Este ha sido un aporte de los Testigos de Jehová, que obligó a desarrollar alternativas", añade.

El especialista señala, además, que la restricción a recibir sangre no es un tema exclusivo de esta comunidad religiosa. "Cada persona es libre de aceptar o no una transfusión de sangre", dice.

Entre las alternativas a la  transfusión, existen distintas opciones. "Una es la autotransfusión de predepósito, que se puede hacer en cirugías programadas. Esta opción los Testigos no la aceptan", dice Romano. "Pero sí aceptan -continúa- la hemodilución normovolémica aguda, que se extrae sangre al paciente al momento de la cirugía y se le repone líquido. Luego en un circuito cerrado se repone esa sangre extraída. Esta opción es muy utilizada en Testigos y no testigos, cuando las condiciones médicas lo ameritan". Hay una tercera alternativa: la recuperación de sangre del campo quirúrgico. "Se recupera la sangre perdida, que puede ser reinfundida, pero no en todas las cirugías puede hacerse. Se utiliza un equipo que recupera los glóbulos rojos y se transfunden al paciente", aporta el médico.

Los Testigos de Jehová rechazan transfusiones de sangre completas y de componentes como glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma porque consideran que recibir sangre es como ingerirla. Y como  existen versículos que expresan que comer sangre es comer la vida o el alma, ellos creen tener motivo para no aceptar estas prácticas. 

También rechazan la extracción preoperatoria de sangre propia y el almacenamiento para posterior reinfusión. Pero ss posible que acepten otras técnicas como la hemodilución normovolémica aguda, diálisis, circulación extracorpórea y recuperación de sangre. 

El caso de Esteban

Hace 9 años un linfoma de Hodgking puso a prueba a Esteban Franco, un profesor de matemáticas de 32 años, Testigo de Jehová, quien a su vez puso a prueba a los médicos argentinos. Hasta ese momento, no se había hecho nunca en el país un trasplante de médula ósea autólogo sin transfusión de sangre.

"El diagnóstico me tomó por sorpresa. Y a eso después se sumó el desconocimiento, los miedos y los prejuicios de muchos médicos", relata Esteban. 

Con el apoyo del Comité de Enlace buscaron un especialista que pudiera llevar adelante el trasplante. Finalmente, dieron con el doctor Jorge Milone, del Hospital Italiano de La Plata. "El sí estuvo dispuesto a operarme sin sangre. Vio los estudios y dijo que era factible. Recuerdo sus palabras, me dijo ?la medicina no es una ciencia exacta, vamos a intentarlo?". Y así fue. El caso de Esteban se convirtió en el posoperatorio récord después de un trasplante de médula ósea. 

Esteban pudo superar el cáncer y con la enfermedad ya en remisión completa pudo volver a trabajar. 

"Muchas veces la gente no entiende. Y ves cómo te van cerrando puertas por el solo hecho de ser testigos. Pero se puede, en mi caso el médico se jugó y funcionó", cerró.

Fuente Clarín 

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