18 de mayo de 2024

Nacionales 09/06/2023

Cient铆ficas del Conicet investigan el aniquilamiento hist贸rico de animales marinos en el sur argentino

Para 1830 algunas especies ya se encontraban al borde de la extinci贸n

Un estudio liderado por Sof铆a Haller, investigadora del Instituto Patag贸nico de Ciencias Sociales y Humanas del Conicet, analiza c贸mo los viajes comerciales que se realizaron desde el siglo XVIII a la Patagonia y las Islas Malvinas alteraron los paisajes y los ecosistemas australes. Navegantes de todas partes del mundo se establecieron en diferentes enclaves para cazar ballenas, lobos, elefantes y otros animales marinos de donde extra铆an los aceites utilizados para iluminar Am茅rica del Norte y Europa. Adem谩s, recolectaron excremento de aves para emplearlo como fertilizante natural. As铆, las embarcaciones provocaron grandes matanzas e introdujeron especies de todo tipo que modificaron la biodiversidad nativa. Aunque el sur de Argentina se asocia con lo natural, la intervenci贸n humana tambi茅n pas贸 por all铆.

"Se tiende a pensar a la Patagonia como un lugar pr铆stino y resguardado. Sin embargo, fue una regi贸n atravesada por mucha actividad mar铆tima. Los paisajes que observamos en la actualidad son muy diferentes a lo que eran antes de la llegada de estos navegantes", asegura Haller.

Durante el contexto de la Revoluci贸n Industrial, los mercados m谩s pujantes de Europa y Estados Unidos necesitaban abastecerse de recursos, y en ese sentido, el patrimonio natural marino de la regi贸n cumpli贸 un rol de trascendencia.

Saqueo marino

El mar austral no solo fue la fuente de extracci贸n de recursos provenientes de mam铆feros marinos y aves costeras, sino que gozaba de una posici贸n privilegiada, siendo uno de los dos pasajes que comunicaba el oc茅ano Atl谩ntico y el Pac铆fico. "Los balleneros llegaron a finales del siglo XVIII y comenzaron a explotar lobos y elefantes marinos. Estos 煤ltimos daban muy buen aceite y sus pieles eran bien cotizadas en algunos mercados. Por ejemplo, a principios del siglo XIX se vend铆an muy bien en China y luego se pusieron de moda los sombreros de lobos marinos en Inglaterra", detalla la especialista.

As铆, la zona comenz贸 a poblarse de barcos estadounidenses, ingleses y franceses. De esta manera, incidieron en el paisaje no solo porque con su movimiento arrastraban organismos marinos pegados en las embarcaciones, sino tambi茅n porque tra铆an conejos, cerdos, vacas, cabras y caballos. "Se introdujeron especies y el ambiente se fue alterando. Para 1840, si bien disminuy贸 la actividad lobera, apareci贸 el guano, que fue el fertilizante m谩s utilizado para la 茅poca. A su vez, en este lapso tambi茅n comenzaron la producci贸n de aceite de ping眉ino", destaca.

Durante este per铆odo se realizaron matanzas de animales de forma indiscriminada y, por la lejan铆a de los grandes centros administrativos, por conflictos internos o por no contar con buques de guerra, fue muy dif铆cil encontrar formas de regular este tipo de explotaci贸n. De este modo, se estima que ya en 1829 las poblaciones de lobos marinos se encontraban en peligro de extinci贸n.

Aunque el tiempo pas贸 y la poblaci贸n objetivo cambi贸, la problem谩tica contin煤a en la actualidad con la pesca de calamares, merluza y langostinos en la 'milla 201', l铆mite del Mar Argentino.

Navegar en la informaci贸n

Para poder realizar esta investigaci贸n, la cient铆fica tuvo que recabar datos que estaban dispersos en distintas partes del mundo. Antes de emprender la aventura, m谩s de un colega le advirti贸 que ser铆a imposible recolectar la informaci贸n necesaria para conocer qui茅nes hab铆an llegado a la regi贸n, de d贸nde y a qu茅 ven铆an aquellos barcos. De todos modos, fue en b煤squeda de registros navieros de archivos nacionales e internacionales.

"Para hacer el trabajo tuve que viajar y revisar repositorios documentales argentinos y extranjeros. En el pa铆s recab茅 legislaciones bonaerenses, estuve en Malvinas y en Carmen de Patagones. En el exterior anduve por Connecticut, Estados Unidos, mir茅 documentos judiciales producidos en Le Havre, Francia, y correspondencia oficial brit谩nica recopilada en voluminosas ediciones de Londres", comenta la investigadora.

Esto le permiti贸 a Haller conectar a la Patagonia y al archipi茅lago de Malvinas con distintos lugares del mundo y dimensionar el potencial mar铆timo que la regi贸n tuvo durante esa etapa. A su vez, el recorrido por diferentes fuentes le permiti贸 conocer historias de las poblaciones patag贸nicas de la 茅poca.

Muchos comerciantes sol铆an adentrarse en el territorio y negociaban habitualmente con distintas parcialidades de Yaganes y Tehuelches. Estas relaciones, que no estaban exentas de conflictos, quedaron registradas en distintas cr贸nicas. Una de ellas cuenta que, en el R铆o Santa Cruz, hab铆a una isla guanera a la que lleg贸 un comerciante estadounidense para refugiarse tras haber sido secuestrado por una parcialidad Tehuelche. El capturado, Benjamin Bourne, dej贸 descripciones sobre el estilo de vida n贸made y los h谩bitos de caza tehuelches en su libro 'Cautivo en la Patagonia', publicado en 1849.

Siempre fueron y ser谩n

"Cuando comenc茅 mi tesis quer铆a hablar de la Patagonia y apareci贸 Malvinas como inevitable a la hora de pensar en la historia mar铆tima de la regi贸n. Entonces viaj茅 hasta all谩 y, c贸mo no cont谩bamos con demasiada informaci贸n sobre lo que hab铆a sucedido en ese territorio desde su ocupaci贸n en 1833, consult茅 sus archivos", explica Haller.

A trav茅s de distintos documentos y fuentes abordadas, la investigadora hall贸 que las Islas eran un lugar al que iban los loberos y ten铆a relaci贸n con las colonias guaneras. Seg煤n cuenta la investigadora, Malvinas contaba con puertos seguros, carnes y animales sueltos. "Conocer las Islas, estar ah铆 y obtener informaci贸n sobre su rol y su v铆nculo con la Patagonia fue muy emocionante, no solo para mi carrera cient铆fica, sino tambi茅n desde lo personal", afirma.

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