20 de mayo de 2024

Provinciales 27/03/2023

Dengue: crece la preocupaci贸n ante el brote y el aumento de casos

Las infecciones se incrementaron en un 95 por ciento con respecto a la semana pasada

Entre febrero y marzo, los casos de dengue se multiplicaron en las ciudades y la poblaci贸n vuelve a considerar el impacto de uno de los virus de mayor presencia en Argentina y la regi贸n. Al caracterizarse por alternar temporadas de mayor y menor propagaci贸n, esta de 2023 se identifica con olas y din谩micas de expansi贸n en aumento. Seg煤n el bolet铆n epidemiol贸gico que confecciona el Ministerio de Salud, en el 煤ltimo parte se registr贸 un incremento del 95 por ciento en relaci贸n a los casos reportados en los siete d铆as previos (4.828) y ya se notific贸 un total de 9.388 infecciones. De ese total, 8.504 no tienen antecedentes de viaje, 582 se encuentran en investigaci贸n y 302 fueron importados. Del informe tambi茅n se desprende que el dengue tiene presencia en 13 jurisdicciones y ha provocado tres fallecimientos, dos en Salta y uno en Santa Fe.

"El aumento de casos de dengue, por lo general, es estacional. Durante febrero, marzo y abril la regi贸n de las Am茅ricas registra elevaciones que alcanzan picos a partir de la presencia del vector. Este incremento se correlaciona directamente con el mosquito y presencia de personas que tienen dengue", explica Juan Manuel Castelli, subsecretario de Estrategias Sanitarias del Ministerio de Salud. Al respecto, apunta Juan Carballeda, Investigador del Conicet y vir贸logo: "Las hembras tienen una manera muy peculiar de picar: van chupando un poquito de sangre de varias personas, a diferencia de otros que en una picada ya se llenan la panza. Por eso, quiz谩s, se piensa que sea muy transmisor de la enfermedad".

Los insectos, probablemente, sean los animales que m谩s humanos matan. Con una evoluci贸n de miles de millones de a帽os, a lo largo de la historia, se las han ingeniado para cumplir con su 煤nico objetivo: seguir reproduci茅ndose. En esta l铆nea, el virus del dengue vive a expensas de sus hu茅spedes --los mosquitos del g茅nero Aedes aegypti-- y, desde hace tiempo, desata una problem谩tica de salud p煤blica que no es exclusiva de Argentina. En la actualidad, seg煤n la OMS, cerca de la mitad de la poblaci贸n mundial corre riesgo de contraerlo y cada a帽o se producen entre 100 y 400 millones de infecciones.

Temporada alta

El virus emerge por ciclos: si bien en una temporada puede manifestarse con mucha intensidad, luego su propagaci贸n disminuye hasta que vuelve a resurgir. "Es interesante lo que pasa con el dengue. Despu茅s de temporadas con much铆simos casos, suele haber una o dos de menor circulaci贸n viral. Se calcula que gran parte de los infectados con dengue son asintom谩ticos, por ende, se puede estimar que tal vez haya una inmunidad activa de aquellas personas que se contagiaron y que la protecci贸n se prolongue por uno o dos a帽os", describe Carballeda. Luego contin煤a: "Esto podr铆a explicar por qu茅 hay temporadas fuertes y otras no tanto. La de 2020 fue una barbaridad y ahora tenemos una con bastante circulaci贸n viral".

Por lo general, aunque la temporada alta se inicia hacia octubre o noviembre, entre febrero y marzo se notifican la mayor cantidad de casos. Son escenarios de temperaturas elevadas que, en esta parte del globo, coinciden con las vacaciones; las personas viajan y trasladan las infecciones con ellas. De esta manera, los casos importados devienen en aut贸ctonos y despliegan la enfermedad fronteras adentro. Hay que tener en cuenta que, como tambi茅n ha ense帽ado el Sars CoV-2, los brotes pueden ser explosivos: con uno o dos casos, el dengue puede dispersarse e infectar a toda una ciudad.

Que baje la temperatura

Hasta que no haya temperaturas que desciendan por debajo de la l铆nea de los 18 grados, el combate del dengue ser谩 dif铆cil. 驴Por qu茅? Porque por encima de esa referencia, el mosquito cumple con su ciclo de vida, se desarrolla y conquista la adultez. Es por esta raz贸n que las campa帽as de prevenci贸n y descacharreo deben efectuarse en invierno y comienzos de primavera, cuando solo hay huevos.

"Si bien se trabaja durante todo el a帽o, a partir de septiembre y octubre se articula con las jurisdicciones y municipios, con el prop贸sito de eliminar a los potenciales criaderos y evitar la puesta de huevos. Son mosquitos que en su fase adulta, aunque no tengan dengue, luego picar谩n a alguna persona que s铆 tiene el virus y lo transmiten a otra", relata Castelli. Revisar los recipientes con agua estancada, las macetas, las piletas y hasta los floreros; as铆 como tambi茅n utilizar repelente abundante puede resultar decisivo. Como dato adicional, vale recordar que las lluvias contribuyen a dispersar el fen贸meno, en la medida en que incrementan las posibilidades de reservorios que, en 煤ltima instancia, terminan por facilitar la proliferaci贸n del virus.

Como todo problema de salud p煤blica, los grupos m谩s afectados son los m谩s desfavorecidos econ贸mica y socialmente. Si bien se pueden instrumentar campa帽as de comunicaci贸n que inviten a tirar el agua de los tachos, para muchas familias se trata de un recurso que no puede desperdiciarse tan f谩cilmente. De forma complementaria, es deseable la difusi贸n de mensajes que indiquen c贸mo cubrir recipientes (para hacerlos inaccesibles a los mosquitos), antes de descartarlos.

Ni vacunas, ni remedios, ni nada

A pesar de intentos valiosos, la ciencia todav铆a no consigui贸 desarrollar vacunas efectivas. Sin embargo, una pronta detecci贸n puede contribuir a un tratamiento adecuado, basado en hidrataci贸n y disminuci贸n de la temperatura corporal. No en vano se la conoce como "fiebre rompehuesos", por el dolor muscular, la cefalea y el malestar general que provoca.

Si la comunidad internacional de expertos y expertas desarroll贸 en muy poco tiempo una f贸rmula para prevenir los casos graves y la muerte que provocaba el coronavirus, entonces, 驴qu茅 sucede con el dengue? Una de las respuestas a este interrogante se relaciona con los cuatro serotipos del virus: 1, 2, 3 y 4. De esta manera, si una persona se enferma con uno, obtendr谩 inmunidad para ese y no para el resto. Si, adem谩s, se infectara con otro m谩s de los restantes podr铆a aumentar el riesgo de afrontar cuadros cl铆nicos m谩s riesgosos, con problemas respiratorios y la chance de 贸rganos comprometidos. Afortunadamente, no suelen convivir los cuatro serotipos en un mismo territorio. En Argentina, por ejemplo, no hay pr谩cticamente circulaci贸n del serotipo 4 que circula en el vecino Paraguay, mientras que s铆 hay del 1 y el 2. Su letalidad, seg煤n la OMS, es del orden del 1 por ciento.

"Como hay cuatro serotipos distintos, la protecci贸n debe ser para todos s铆 o s铆. Una protecci贸n parcial contra un serotipo y no contra otro puede traer problemas. Se sabe que en aquellas zonas en las que circula m谩s de uno a la vez, puede contribuir a desencadenar los casos m谩s graves. Una segunda picadura con un serotipo distinto determina una mayor probabilidad de desarrollar los casos m谩s complejos", advierte Carballeda.

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