Nacionales 29/08/2025
Milei en Lomas de Zamora
El presidente Javier Milei visitó este jueves el municipio de Lomas de Zamora, en el marco del desembarco de su campaña en la provincia de Buenos Aires. Lo hizo acompañado por el polémico candidato José Luis Espert, conocido por su retórica incendiaria, sus discursos de odio y múltiples escándalos de violencia.
La intención del Gobierno era realizar una caravana por el centro de la localidad, confiando en reunir una multitud. Milei estuvo acompañado por su hermana y secretaria de la Presidencia, Karina Milei, actualmente cuestionada por el escándalo de corrupción en discapacidad. Sin embargo, lejos de congregar militancia propia, la visita despertó la presencia de vecinos que se acercaron a reclamar al mandatario por el rumbo de su política económica.
La jornada expuso serias falencias en la planificación del acto. La caravana fue anunciada con escasas horas de anticipación, sin coordinación con las autoridades locales ni un esquema de seguridad definido. Esto generó confusión y desorden en pleno centro del municipio. Testigos señalaron que la comitiva presidencial avanzó sin orden ni vallado adecuado, lo que puso en riesgo tanto al Presidente como a los vecinos.
El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, criticó con dureza el operativo y responsabilizó a la Casa Militar por la desorganización. "No lo cuidaron al Presidente, lo expusieron a una situación delicada", afirmó, al tiempo que reveló que la orden del operativo llegó apenas la noche anterior. También cuestionó el rol de José Luis Espert, a quien calificó como provocador y agresivo en los incidentes.
En ese contexto, varias madres de niños con discapacidad se reunieron en la Plaza Grigera, frente a la municipalidad, sobre la avenida Hipólito Yrigoyen. Allí denunciaron haber recibido provocaciones e insultos racistas desde la comitiva presidencial.
Raquel, vecina de Lomas de Zamora, relató en un programa radial: "Desde la camioneta donde iba el Presidente nos gritaban 'negros de mierda', como siempre lo hacen". Y agregó: "A mi mamá le decían 'negra de mierda' solo por su color de piel". La mujer aclaró que no forma parte de ninguna organización, sino que se acercó de manera autoconvocada, al igual que otras madres presentes. Además de estos testimonios, comenzaron a circular en redes sociales videos en los que se observa al propio Presidente intercambiando insultos con los vecinos.
El episodio volvió a dejar a Milei en el centro de la polémica por expresiones de odio. Ya en campaña electoral había recurrido a la idea de supremacismo estético. Hoy, en territorio bonaerense, su discurso reaparece con fuerza, profundizando la confrontación y normalizando expresiones de violencia política y racismo desde la máxima investidura presidencial.
Lejos de tratarse de un exabrupto aislado, los insultos racistas se inscriben en un patrón discursivo que Milei y su espacio sostienen públicamente, naturalizando la violencia simbólica contra los sectores populares. Este tipo de manifestaciones no solo hieren a quienes las padecen, sino que refuerzan prácticas de exclusión históricamente arraigadas en la sociedad argentina.
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