Nacionales 14/04/2026
Fue liberado tras su detención el sábado pasado
El jugador del Club Gimnasia y Esgrima de Jujuy Emiliano Endrizzi, quien el sábado pasado fue detenido, por haber gritado que un pasajero del avión en el que viajaba tenía una bomba, fue liberado este lunes. Sin embargo, la Justicia lo imputó por el delito de intimidación pública, en concurso ideal con atentado contra la seguridad de medios de transporte y comunicación.La imputación fue formulada por el titular del Área de Flagrancia y Casos Sencillos de la Unidad Fiscal Jujuy, el fiscal federal Sebastián Jure, en una audiencia de formalización de la investigación penal realizada ante el juez federal de Garantías N°1 de esa ciudad, Eduardo Hansen.
El magistrado confirmó la imputación y dispuso la libertad provisoria del acusado, sujeta a una serie de medidas restrictivas, entre ellas la obligación de presentarse cada siete días ante la delegación local de la Policía Federal, informar cualquier cambio de domicilio y la prohibición de salir del país sin autorización judicial.
En la audiencia, destacó que la falsa alarma de Endrizzi provocó no solo un fuerte temor en los pasajeros de la aeronave sino un severo contratiempo, al tiempo que resaltó que también generó un gran impacto operativo y económico, ya que el procedimiento implicó la movilización total de los recursos de seguridad disponibles, la toma de fotografías del operativo, la conformación de actas e informes y otras evidencias documentales.
En función de ello, el representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) sostuvo que "hay sobrados elementos para establecer que estamos ante un hecho delictivo". En este marco, solicitó la prisión preventiva de Endrizzi al considerar que existían riesgos procesales, en particular de fuga, debido a la falta de arraigo comprobado, ya que se verificó que su domicilio era alquilado, y que no es oriundo de la provincia de Jujuy, sino de Catamarca. También mencionó la incertidumbre sobre su continuidad laboral, dado que su club, en un comunicado oficial, anunció que evalúa rescindir su contrato.
Según analizó, por la gravedad del hecho, el jugador podría enfrentar una pena de 2 a 6 años de prisión. A su turno, la defensa, a cargo del abogado Sebastián Alsina, informó que su asistido optaba por no prestar declaración en esta instancia y presentó diversa documentación destinada a acreditar su arraigo. Asimismo, el legrado rechazó la existencia de riesgo de fuga y, en relación con el hecho investigado, sostuvo que la expresión atribuida a su cliente constituyó un comentario desafortunado, formulado en el marco de una conversación informal con otros jugadores. En función de ello, solicitó que se dispusiera la libertad de su defendido bajo medidas sustitutivas y, de manera subsidiaria, que se evaluara la aplicación de un arresto domiciliario.
Al resolver, el juez ponderó los argumentos de ambas partes y, si bien coincidió en la gravedad del episodio, valoró las condiciones personales del imputado y dispuso su libertad con restricciones. No obstante, subrayó que "estas bromas graciosas" o "comentarios desafortunados", provocan temor generalizado y deben ser tratadas "con severidad".
El caso
El hecho ocurrió el sábado, cuando el plantel del club Gimnasia y Esgrima de Jujuy se encontraba a bordo del vuelo FO 5181 de la empresa Flybondi, listo para despegar desde el aeropuerto internacional Gobernador Horacio Guzmán de la capital jujeña, con destino a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En ese contexto, el imputado, ubicado en la butaca 16C, señaló a otro pasajero y expresó en voz alta: "Él lleva una bomba".
La manifestación, que luego se comprobó falsa, generó temor entre los pasajeros y obligó a la tripulación a activar el protocolo de seguridad previsto para este tipo de situaciones, que demoró notablemente el despegue del avión.
El fiscal explicó en la audiencia que, tras el incidente, el imputado fue detenido por personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y se convocó a personal de otras fuerzas, autoridades de distintos organismos y equipos de emergencia, con el fin de conformar un comité de crisis.
En rigor, el avión fue trasladado a una zona aislada -ya prevista y ubicada a unos 500 metros-, se evacuó a los pasajeros y se realizó una requisa integral de la aeronave y los equipajes, con intervención de personal especializado de la División de Explosivos de la Policía de la Provincia y de la Unidad de Control de Armas y Explosivos de la PSA, con sus respectivos trajes de seguridad.
Según informó el MPF, durante el operativo también se brindó atención psicológica y médica a los pasajeros y se los entrevistó como testigos. Por otro lado, se tomaron las imágenes de las cámaras de seguridad del aeropuerto. Después de casi cuatro horas de trabajo, se descartó la existencia de explosivos y se desactivó el protocolo.
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