Nacionales 08/05/2026
Una entrevista sin ninguna aclaración
Mientras siguen apareciendo pruebas y detalles sobre los excéntricos gastos atribuidos a Manuel Adorni, el jefe de Gabinete decidió volver a mostrarse públicamente para intentar defenderse en medio de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito y corrupción. Pero eligió hacerlo en un canal de streaming de perfil libertario, en una entrevista marcada por un clima amigable y endulzado antes de que comenzaran las preguntas más incómodas. Allí aseguró: "No puedo hablar porque puedo obstruir el trabajo de la Justicia. No me importa la carnicería mediática en la que me metieron, no lo puedo hacer".Las principales frases de Adorni
"Yo soy jefe de Gabinete de Ministros de la Nación. No puedo -ir a YouTube o hablar frente a una cámara solo- porque puedo obstruir a la Justicia por mi cargo y por mi lugar de poder", insistió sin ningún tono soberbio como en sus conferencias de prensa. Y agregó: "No me importa la carnicería que se haya hecho".
En otro tramo de la entrevista sostuvo que prefiere guardar silencio hasta que avance el expediente judicial: "La fuerza que tiene la palabra de uno... no voy a obstruir el trabajo de la Justicia. Se va a aclarar todo y, una vez que eso suceda, ahí sí voy a hablar. Y voy a hablar mucho".
También dejó entrever que planea responder públicamente cuando concluya la causa: "Todo el dolor y el padecimiento no va a quedar en silencio, más de lo que se imaginan", amenazó.
Durante la conversación, Adorni volvió a destacar el insólito respaldo personal de Javier Milei. quien dijo que "ni en pedo se va" y que "al que no le gustan sus decisiones, que se fuera": "Javier sabe la verdad. Me emociona y me impacta el apoyo, desde lo humano hasta en lo espiritual, independientemente de las declaraciones públicas".
"Él jamás ejecutaría a una persona que considera honesta, decente y leal; no lo va a hacer nunca", señaló.
Luego, buscó despegarse de las estructuras tradicionales de la política y deslizó sospechas sobre presuntas maniobras de presión: "Yo no soy un tipo del poder, del sistema de la vieja política. Y antes he sentido que el poder ha querido interferir en la Justicia".
Adorni, visiblemente molesto y en tono de víctima, continuó con un tono que por momentos sonó más a advertencia que a explicación pública. Aunque intentó despegarse de cualquier ánimo revanchista, dejó en claro que analiza avanzar judicialmente contra quienes lo señalaron en medio de la causa. "No voy a hablar en tonos vengativos, pero sí intento ser justo. Voy a actuar jurídicamente con quienes me hayan ofendido", afirmó.
Asimismo, habló sobre la "traición" y precisó que en uno de sus viajes, un "periodista" iba a viajar con él, en término de acompañante, y que "tenía los pasajes listos". "Pero un día voy a hablar y voy a contar todo", volvió con la misma cantinela.
Luego buscó establecer una diferencia entre las críticas políticas y las acusaciones personales: "Hay que separar la paja del trigo. Yo acepto que opinen cualquier cosa", sostuvo. Y agregó: "Otra cosa muy distinta es que hayan mentido sobre mí, que me hayan injuriado o que se hayan metido en mi intimidad. No todo es vida pública. Los que se pasaron una línea, voy a hablar y voy a actuar como corresponde".
Más adelante, y ya alejándose de la causa que investiga la compra de un departamento, las millonarias refacciones en una casa de un exclusivo country y los viajes de lujo al Caribe y al sur argentino, el funcionario se refirió a las declaraciones de Patricia Bullrich, quien había adelantado públicamente que presentaría documentación sobre su patrimonio y pidió que "lo haga cuanto antes", en una especie de apriete. Porque si hay algo que sabe la exministra de Seguridad es saltar del barco temprano.
Lejos de tomar distancia, Adorni elogió a la ministra y minimizó el episodio: "Pato es una fenómeno... El spoileo es porque la gente sabía que la iba a presentar la declaración jurada antes del vencimiento, que se extendió Todo el mundo sabía. Trabajamos juntos en la mesa política. No lo tomé mal", aseguró. Aunque luego admitió que el tema podría haber sido manejado de otra manera: "No dijo nada... Está bien... Si lo tendría que haber dicho o no, se puede charlar". Finalmente, reiteró: "Voy a presentar mi declaración jurada cuanto antes".
Consultado sobre su experiencia dentro del Gobierno, Adorni sorprendió al definir la gestión libertaria como "divertida", aunque sin precisar logros concretos: "La gestión es divertida y sentís que podés hacer un montón de cosas", señaló. Sin embargo, también deslizó que no imagina una carrera política de largo plazo: "Yo no podría estar toda la vida haciendo esto. Vine por lo que vine, acepté la convocatoria por mis hijos".
En otro momento, volvió a recurrir a la ya gastada épica libertaria para describir el presente político caracterizado por ajuste, empresas que cierran, desempleo, y represión a jubilados, entre otras acciones violentas. "Estamos viviendo un momento histórico, estamos escribiendo las páginas más increíbles de la historia argentina", dijo sin titubear, aun cuando enfrenta una investigación judicial por presuntos hechos ilícitos cometidos durante el ejercicio de la función pública.
Sobre el cierre de la entrevista, Manuel Adorni volvió a adoptar un tono cargado de épica personal y alineamiento absoluto con el libertario. Más sereno que en otros pasajes, aunque sin abandonar cierta cuota de egocentrismo y soberbia, sugirió que las denuncias en su contra en realidad buscan golpear políticamente al Presidente.
"Esto es porque yo soy un pedazo de Milei y, en ese pedazo de Milei, es pegarle por abajo del cinturón a Milei, lastimar a Milei", afirmó. Y agregó: "No tiene ningún sentido pegarme. ¿Qué sentido tiene meterse con mi intimidad y con mi familia? Pasaron otros y esto no pasó".
En el tramo final insistió con la idea de que él no sería el verdadero objetivo de las acusaciones: "Yo fui el objeto, pero no soy el destinatario final. Podría haber sido otro. Soy una persona muy cercana al Presidente", sostuvo.
Incluso relativizó las investigaciones y las denuncias conocidas en las últimas semanas al compararlas con otros temas de la agenda pública: "¿Vos pensás que no hay cosas más importantes que el avión ese? Cualquiera de los casos", lanzó en referencia a sus viajes en avión privado por miles de dólares.
Finalmente, cerró con una definición cargada de dramatismo y referencias morales: "Esto es para dañar al Presidente porque evidentemente el Presidente hace el bien y esto lo hace el mal".
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