24 de junio de 2019

Editorial 18/11/2018

Panorama | El G20, el submarino y las mentiras

Después de un año

Hay hechos que impactan y, casi, obligan a la referencia o a la opinión. Desde la madrugada de ayer, sábado 17 de noviembre como único tema, al igual que hace un año, el submarino ARA San Juan es la noticia en informes, opiniones, comentarios y notas televisivas, radiales o digitales, como hoy lo es el reflejo en papel ya que la mayoría de los diarios impresos no lograron ingresar la información de tapa en las primeras horas de ayer.

A los expertos en voladura de la AMIA, en minas y mineros chilenos, en terremotos mexicanos, en tsunamis en oriente, se sumaron miles de submarinistas y analizadores de la supervivencia de chicos en una cueva tailandesa. Quien esto firma no emitió opinión alguna sobre ese extenso temario y se dedicó a escuchar, leer y tratar de comprender el por qué se puede hablar sin fundamento alguno, expresarse sin saber siquiera algo o explicar fábulas con tono doctoral. Cualquiera sea el tema.

Antes de la aparición sorpresiva del ARA San Juan, el gobierno nacional, a través de la inestable Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, pretendió hacernos creer que el terrorismo estaba instalado aquí cerca. Ya lo hizo el año anterior hablando de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) resucitada por estas horas; de un conocido grupo anarquista que la misma Bullrich alimentó en las últimas concentraciones multitudinarias y el colmo del Hezbollah. 

Toda forma de violencia es repudiable y vaya entonces el más absoluto rechazo para quienes ejercen la violencia en todas sus formas. Pero debe quedar claro que la mentira y los inventos están de más.

La cumbre del G20 parece ser la excusa perfecta para traer sofisticado armamento chino de última generación y todos los misiles, torpederos y portaaviones norteamericanos. Los que permitirán que si un piloto de nuestro Aero Club se equivoca en un vuelo nocturno será derribado sin contemplaciones en resguardo de la paz mundial.

Y en ese tren de ridiculeces y provocaciones se mezclan el G20 y el ARA San Juan, sin tener en cuenta a los verdaderos sufrientes en estas historias.

Los 44 tripulantes del submarino y sus familias han sido sometidos durante un año a todo tipo de humillaciones. Mentiras, inventos fantasmales, desidia del gobierno nacional, historias extravagantes y lo que al lector se le ocurra, en detrimento de seres humanos que han sufrido una pérdida familiar.

Nada de ello importó y no importará tampoco ahora. Los que mintieron de manera abominable lo seguirán haciendo, lamentablemente.

Pero hay que dar algún ejemplo y también repudiar a quienes hicieron uso y abuso del engaño, autodenominándose periodistas, de los grandes iluminados y de los chicos, en tanto casi todos sirvieron y sirven a intereses que uno no está en condiciones de descifrar plenamente, aunque se puede imaginar con libertad.

Santiago Cúneo, un verdadero impresentable que, además, acompaña la candidatura presidencial de un casi delirante Guillermo Moreno y lo hace como candidato a Gobernador, superó varios límites. 

El video que acompaña esta nota no deja lugar a dudas sobre la absurda y desatinada versión expresada por Cúneo el 15 de marzo de 2018, en la que refirió que "Gran Bretaña hundió al ARA San Juan en la zona de exclusión, con torpedos", algo que repitió hasta hace pocos días en la seguridad, quizás, de que nunca jamás se hallarían los restos del submarino.

Este tipo de personas hace mucho daño. Ha hecho mucho daño. Quizás alguien lo denuncie o no. 

De todas formas, tendrá suficiente castigo si llegara a formalizar su candidatura y cuando se abran las urnas, su magra cosecha alcance 17 votos y un casete con la marcha peronista en su versión más vetusta y anacrónica.

Como Cúneo hubo muchos, conocidos o no. En las redes o no. Periodistas o no. Pocas verdades y muchas mentiras.

Como con el G20 y el terrorismo. Como con el submarino y el trágico final de sus tripulantes.

Alberto Víctor García


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