Provinciales 27/01/2026
Contraste: la contundente imagen que muestra dos extremos del clima en muy poco tiempo
Contraste: la contundente imagen que muestra dos extremos del clima en muy poco tiempo
Luego de un año con precipitaciones muy por encima de lo normal y campos anegados, productores del partido de 9 de Julio atraviesan ahora el escenario inverso: las reservas de humedad se achican, algunos cultivos empiezan a mostrar señales de estrés y la campaña queda atada a lo que ocurra con las lluvias de las próximas semanas
LA NACION | Pilar Vazquez
Carlos Grondona relata que la primera foto la sacó el 25 de octubre, cuando pasó por el puente del río Salado en el momento de mayor inundación, con una correntada muy fuerte. Ahora el contraste es total, con el río muy bajo
"Pasamos de pedir que pare de llover a pedir que llueva", sintetiza el productor agropecuario Carlos Grondona. En abril pasado tuvo que cosechar maíz en un campo inundado: la cosechadora avanzaba con 30 a 40 centímetros de agua en el lote en 9 de Julio, en el centro oeste bonaerense, en una carrera contra el tiempo para no perder la producción. Hoy, apenas unos meses después, en ese mismo campo la preocupación es la contraria. "La soja está pidiendo agua a gritos", resume.
Lo paradójico es que, apenas unos meses atrás, la situación en ese mismo campo había sido la opuesta. En 2025, en la zona de 9 de Julio llovió casi el doble de lo habitual. "El promedio histórico es de 800 a 900 milímetros y el año pasado se dieron unos 1600", explica Grondona. Ese exceso de agua marcó toda la campaña: caminos cortados durante meses, lotes anegados y una logística muy complicada.
Su testimonio es el reflejo de lo que viven muchos productores del partido. Desde la Sociedad Rural de 9 de Julio, su presidente Hugo Enríquez explica que la zona lleva casi un mes con lluvias muy escasas, más allá de algunos registros aislados y desparejos. Hubo sectores que recibieron 30 milímetros, otros 20 y algunos apenas 7, pero el balance general es ajustado. Según señala, los cultivos todavía vienen aguantando por la humedad acumulada en el perfil, aunque esa reserva se fue consumiendo y empieza a reflejarse en el estado de los lotes.
En el caso de Grondona, la falta de agua empezó a sentirse después de un arranque de campaña que parecía muy favorable. "Hasta el 31 de diciembre venía todo para récord, como el trigo, porque venía lloviendo bien para la soja y el maíz", dice. Aun cuando tuvo que sembrar unas 50 hectáreas menos de maíz y 40 menos de soja, el productor mantenía buenas expectativas, apoyado en lo que había ocurrido con el trigo, que también se implantó con menor superficie -por tener cerca del 20% del campo bajo agua-, pero terminó con rindes récord.
Sin embargo, hacia fin del año pasado el escenario cambió rápido. Con el inicio del verano, las lluvias se cortaron y enero de 2026 termina siendo prácticamente seco. "En enero cayeron 6 milímetros, cuando normalmente llueve algo, aunque sea poco", describe el productor. La falta de precipitaciones obligó a recalcular el potencial productivo, incluso en lotes que venían con buena humedad después de un año marcado por los excesos. "Ahora no me sobra agua", explica.
Según Enríquez, la situación empieza a generar preocupación, porque en algunos lotes los cultivos ya comienzan a mostrar signos de estrés y se observa un leve recorte en el rendimiento esperado. A eso se suma un factor clave: "Los pronósticos de corto y mediano plazo son poco alentadores".
Por ahora, aclara, el impacto no es generalizado y se observan diferencias claras entre planteos. En el caso del maíz, los lotes sembrados temprano ya atravesaron sus etapas clave. "Los tempranos ya prácticamente se hicieron", explica. Distinta es la situación de los maíces intermedios, que se implantaron más tarde y quedaron condicionados por el exceso de agua y el mal estado de los caminos. "Los intermedios, que se complicaron por la falta de piso o por los caminos y terminaron sembrándose entre mediados y fines de octubre, sí van a tener un recorte".
En soja, el panorama es más heterogéneo. Enríquez señala que, en general, los cultivos "vienen muy bien", pero las siembras de segunda y las que se implantaron más tarde son las más sensibles. "Acá también se terminó sembrando en enero soja que originalmente era de primera, por cuestiones de caminos, de los lotes y del exceso de agua", indica. En ese marco, remarca que el resultado final dependerá de lo que ocurra en las próximas semanas: "Si llegara a darse una lluvia a principios de febrero, podría frenar ese recorte".
En ganadería, en cambio, la situación es distinta. El dirigente sostiene que "la situación hoy es buena" porque en recursos forrajeros se está bien y "muchos bajos naturales se alcanzaron a recuperar".
"El riesgo es alto": llovió, pero el alivio fue muy parcial y calculan que una provincia agrícola ya perderá US$800 millones
Por Pilar Vazquez
Copyright © 2015 | La Síntesis - El primer diario digital de Saladillo