Provinciales 26/01/2026
Entre la posible venta, los edificios y el reclamo de un parque público
El mercado inmobiliario se relame. El cierre definitivo de la Cárcel de Devoto, anunciado tras un acuerdo entre Ciudad y Nación, abre un panorama todavía indefinido sobre el futuro del predio de cuatro hectáreas en el que se encuentra el histórico penal, un terreno altamente cotizado para la construcción de edificios. Las tierras son de Nación y podría incluirlas en la lista de ventas de bienes públicos que ya viene llevando adelante, aunque todavía existe la posibilidad de que el terreno sea cedido a Ciudad. En paralelo, los vecinos y vecinas reclaman que el predio se destine a un parque público que incluya un espacio de memoria por la Masacre del Pabellón Séptimo.
Esta vez sí parece que el cierre se concretará: el Gobierno nacional y el porteño anunciaron en estos días el traslado de los alrededor de 1500 detenidos desde Devoto a la nueva prisión que el GCBA viene construyendo en Marcos Paz. El traslado, aseguran fuentes porteñas, se concretará "durante el primer cuatrimestre" de este 2026 hacia un complejo cuyas obras están en etapas finales, que será transferido al Servicio Penitenciario Federal y que tendrá capacidad para alrededor de 2200 presos.
El traspaso de una jurisdicción a otra implicaría así el cierre de un proceso que se inició hace ya ocho años. En 2018, el entonces jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, firmó un convenio con el entonces ministro de Justicia nacional, Germán Garavano, para construir el nuevo penal y trasladar a los detenidos. En ese momento ya se anunciaba que en las tierras del actual complejo penitenciario se construiría una nueva "urbanización" con edificios en el 35 por ciento de la superficie y espacio público en el terreno restante.
Pero el proyecto de rezonificación de las tierras, paso previo necesario para cualquier desarrollo en el lugar, nunca llegó a ser enviado a la Legislatura. Como paso intermedio, y a modo preventivo, el oficialismo sí catalogó al lote en el Código Urbanístico como "Urbanización Futura", una figura que se utiliza para tierras públicas que actualmente tienen otros usos, pero que están destinadas a proyectos urbanos.
La figura, sin embargo, no especifica nada de lo que se pueda llegar a construir en el terreno, para lo que se requiere normativa específica tanto de zonificación como de usos, alturas y capacidades constructivas. Sea cual sea la jurisdicción que termine definiendo el futuro del lugar, primero necesitará que en la Legislatura se apruebe el proyecto que le dé normativa urbanística al predio ubicado entre las calles Bermúdez, Nogoyá, Desaguadero y Pedro Lozano.
Así lo confirmaron a este diario desde el GCBA e indicaron que el proyecto de rezonificación recién se enviará a la Legislatura una vez que se cierre el convenio de traspaso con Nación. Sobre los detalles del proyecto de urbanización todavía no se conoce nada, ya que primero debe terminar de cerrarse la letra chica del convenio.
La vía más directa hasta el momento es que Nación se quede con el manejo del lugar como hasta ahora y decida por su cuenta el destino del predio. En ese caso, el camino casi seguro es que las tierras sean incluidas en el paquete de más de 180 bienes públicos que el Gobierno nacional ya vendió o planea vender a lo largo y ancho del país a través de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).
Sólo para trazar una comparativa, la AABE logró vender a mediados del año pasado un terreno de tamaño similar en la Ciudad por 127 millones de dólares. Se trata del expredio del Ejército en el que se encontraba un hipermercado de la cadena Cencosud y que terminó adquiriendo por esa suma el empresario Eduardo Costantini, que planea construir un gran complejo de edificios en el lote de cuatro hectáreas situado en la zona más cotizada de Palermo. El predio del penal tiene un tamaño de aproximadamente 4,5 hectáreas y, aunque no es Palermo, Villa Devoto también viene creciendo como plaza cotizada para los intereses del negocio inmobiliario.
Pero todavía no está definido que Nación vaya a vender el terreno por su cuenta. Según pudo saber Página/12, la posibilidad de que las tierras sean transferidas a Ciudad todavía está entre los puntos a definir en las negociaciones por el cierre del convenio. De concretarse, esto último ocurriría como parte de pago de las obras que el GCBA realizó en el nuevo penal a estrenarse en Marcos Paz y por el traslado de los detenidos.
Según la normativa urbanística vigente de la Ciudad, cualquier proyecto de rezonificación que involucre la construcción de edificios debería incluir en todos los casos un porcentaje de al menos el 65 por ciento de la superficie cedida para espacios públicos. Mientras tanto, en la Legislatura ya hay presentados proyectos de ley que buscan que el predio sea destinado a un parque público en su totalidad.
Es el caso, por ejemplo, de la iniciativa que a mediados del año pasado presentó el grupo vecinal "Devoto Unido", que busca desafectar la actual catalogación del espacio como "Urbanización Futura" para transformarla en "Urbanización Parque" "con destino a la creación del 'Parque Devoto', nuevo espacio verde de uso público, acceso libre y gratuito".
Según el plano del parque propuesto que se incluye en el proyecto, todo el terreno estaría destinado al espacio verde con excepción de tres estructuras existentes que buscan "conservar y poner en valor": el tradicional tanque de agua que actualmente sobresale sobre el complejo penitenciario, un "Pabellón de ingreso" hacia la calle Bermúdez y el edificio del Pabellón 7, que sería resguardado como "sitio de memoria" de la masacre recientemente juzgada. También los familiares de los 65 asesinados aquel 14 de marzo de 1978 reclaman que el espacio sea resguardado con ese objetivo.
En los fundamentos del proyecto, en tanto, los vecinos y vecinas señalan que el parque es necesario para Devoto por "el incremento exponencial de la densidad constructiva en todo nuestro barrio, que es complementada por la disminución de suelo absorbente, la tala indiscriminada de árboles y la reducción de espacios verdes públicos". A su vez, indican que "la sustitución del patrimonio histórico y cultural del barrio, por construcciones especulativas sin carácter ni valor artístico, conlleva la destrucción de nuestra identidad barrial".
Fuente: https://www.pagina12.com.ar/
Copyright © 2015 | La Síntesis - El primer diario digital de Saladillo