Nacionales 06/04/2026
Las nuevas generaciones y las narrativas de un pasado reciente
?Una docente de una escuela secundaria en La Plata les pidió a sus estudiantes de 16 y 17 años que escribieran sobre lo que saben de "los pibes de Malvinas". Se tomaron unos minutos en silencio y entregaron la hoja. La gran mayoría citó palabras como héroes, orgullo, sacrificio. Muchos, también, reflexionaron sobre la edad de los soldados que fueron a la guerra y su poca o nula trayectoria militar. "Los mandaron casi sin experiencia", se repite, se afirma, se habla.
?Para los jóvenes nacidos después de los 2000, Malvinas es memoria, pero también es historia. Es la historia de conocidos, docentes, padres o vecinos que combatieron o tienen un familiar al que le tocó ir. Para ellos, el relato se escribe también en la memoria colectiva que, a través del arte, la música y los debates áulicos, fueron recopilando. Muchos la identifican como una parte de la identidad nacional, como uno de los pocos consensos colectivos que persisten. La crueldad de una dictadura militar que buscaba relatos de unidad nacional, la falta de armamento, de preparación, las edades y las condiciones que atravesaron los soldados forma parte de las miradas de esa historia que hoy recuperan.
?Victoria tiene 27 años. Es hija de Carlos Conell, un excombatiente que fue enviado a la guerra cuando tenía 19. Fue uno de los soldados enviados al monte Longdon, donde se libró el episodio terrestre más sangriento y largo de la contienda, con enfrentamientos cuerpo a cuerpo. Para muchos, Longdon representa el límite de la resistencia humana. Hoy, su padre forma parte activa del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata (CECIM), y ella recupera su propio camino a través de la experiencia de su progenitor.
?"Yo crecí con eso. No tengo el recuerdo de cuándo me enteré, pero sé que ya a los ocho años mi viejo hizo su primera vuelta a las islas y me lo acuerdo perfectamente. Yo hacía dibujitos de Malvinas aunque no sabía del todo de qué estaba hablando. Fue natural saber que mi viejo había estado en una guerra, pero no así la causa Malvinas. Sin embargo, siempre fue un tema natural en casa. Los excombatientes del CECIM son como mis tíos", relata.
?Las huellas de la guerra son transversales y marcaron a generaciones de familias que crecieron al calor de las historias de los protagonistas. La familia de Victoria no fue la excepción: "Marca, marcó a mi familia. Malvinas, tras la dictadura, fue un tema tabú y entramos en un proceso desmalvinizador hasta entrados los 2000. En mi familia no se hablaba profundamente sobre el tema. Se empezó a hablar más cuando todos, mis primos también, fuimos un poco más grandes. Por ejemplo, los detalles de la historia de mi viejo y su paso por monte Longdon no es algo que yo sepa hace muchos años. Cada uno va encontrando tiempos y momentos para decir. Es una historia familiar, sin dudas, por tener un protagonista que estuvo en el lugar de los hechos".
?Cuando Carlos volvió a las islas, se tomó una foto con su familia en el mismo lugar donde había puesto su carpa, la cual compartió con otros dos excombatientes. La única foto que tiene de la guerra es con ellos, junto a esa carpa. Fotógrafo aficionado, en algún lugar de la isla no muy lejos de esa zona, Carlos escondió rollos de fotografías que sacó durante su permanencia y que nunca más volvieron a aparecer.
Carlos Cecim - Malvinas
Carlos Cecim - Malvinas (Gentileza -)
?En algo coinciden todos los entrevistados: si bien hay algo de la narración sobre la guerra que atrapa a las nuevas generaciones, el desconocimiento es alto y preocupa. "Es una temática que atraviesa, que sensibiliza a esta juventud y a todos nos convoca. Igual, desconocemos mucho, no tenemos la información necesaria de las islas, no conocemos lo suficiente como para continuar ese legado. Nos falta un montón por construir y eso me angustia a veces. Yo fui más de una vez a las islas y, siempre que vuelvo, siento que no sabía nada. Leí, hice la tesis sobre el tema, volví, y sigo sintiendo que no tengo idea de lo que vivieron y sufrieron. Y siempre me pasa cuando vuelvo a hablar con ellos", confiesa Victoria.
?Candela Fia es estudiante de Ciencia Política en la Universidad Nacional de La Matanza. Para este aniversario, conversó con sus amigos y reflexionó para Página/12 sobre Malvinas bajo la mirada joven: "Malvinas va más allá del hecho bélico; es como una fibra del sentir nacional. No importa el partido político o con qué se identifique uno, siento que es uno de los pocos temas que logra reunir a la sociedad. Estamos en épocas donde todo lo que parecía saldado se volvió a cuestionar, pero eso no pasó con Malvinas. No conozco ni tengo amigos en mi red de contactos que cuestionen la causa".
?Las dimensiones de una guerra, para ellos, resultan lejanas, casi inimaginables: "Desde nuestra generación se siente como algo impensado, nos queda muy lejos una situación así, y no sé si llegamos a dimensionar lo que fue. Hay como una barrera con lo que pasó. Chicos con sus vidas y rutinas, como nosotros ahora, pusieron su vida en freno y la entregaron allá".
?Para Candela, existe una convocatoria a medias, fragmentada, donde una buena parte de la juventud se queda fuera de la recuperación de la historia. "En mi caso, creo que estamos politizados, pero sí sabemos que hay una despolitización generalizada, acentuada en los jóvenes, y nos alejamos de estos temas. Hay una parte significativa de la población joven que, si le preguntás por Malvinas, no sabe, no tiene conocimiento ni le interesa tenerlo".
?Federico Tellas tiene 24 años. Malvinas es un tema que pensó y repensó desde su adolescencia. "Mi primer acercamiento más concreto tuvo que ver con el colegio. Después, por propia curiosidad, investigué sobre el reclamo de soberanía". Federico hace hincapié en la necesidad de conocer la historia reciente: "Para argumentar que las Malvinas son argentinas es importante estudiar la historia de las islas. Decirlo con fundamentos".
?"Para los que nacimos después del 2000 es algo muy ajeno. Escuchar que estuvimos en guerra hace no mucho tiempo llama la atención. Damos por sentada la democracia, pero pasó hace muy poco y a gente cercana".
?La marca generacional y el concepto sobre esos "pibes" que combatieron también lo inquieta: "Cuando pienso en ellos, la pregunta que aparece es sobre la dicotomía de víctimas o héroes. Hoy por hoy es simple decir que fueron las dos cosas. Hubo gente que se ofreció para ir, hubo un consenso y unidad nacional en su momento. Hubo gente que luchó por la patria, hay una cuestión heroica ahí. Pero lo otro también está: fueron con poco equipamiento, armas que no andaban, entrenamiento precario; sufrieron frío y hambre. Fueron víctimas también", señala, y agrega: "Ellos, los excombatientes, siento que prefieren ser recordados como héroes que combatieron por la patria, y me parece justo".
?En este punto, Victoria plantea un matiz que es la propia mirada de muchos excombatientes: "Tengo sentimientos encontrados con el concepto 'pibes de Malvinas'. Me encanta la razón: los pibes de hoy lo tomaron por la icónica canción del Mundial, pero a mí me cuesta verlos como pibes o como héroes. Charlando con ellos, los escuché muchas veces decir que los héroes son los que se quedaron allá, los que están en los cementerios. Muchos no se sienten héroes; sienten que no hicieron lo suficiente y que la historia hubiese sido distinta de haberlo hecho. Muchas veces se culpabilizan por cosas que pudieron hacer o no hacer, por culpa o por miedo. Personalmente, a esos pibes que hoy tienen 65 años o más los sigo viendo como 'los chicos', porque conservan algo de todo eso todavía. Siento que la historia oficial deja un montón de cosas de lado, como ver todo lo que sufrieron".
?La juventud, para los entrevistados, es el eje central para reflexionar con justeza. "Pienso en mis 18 años. Si estaba preparado para agarrar un arma, despedirme de mis viejos sin saber si los iba a volver a ver, pelear contra un ejército. La respuesta siempre es no. Yo a esa edad me estaba comiendo los mocos. No me puedo imaginar una situación así. A los 16 discutí esto con un amigo: yo le preguntaba si, en el hipotético caso de poder elegir, iría o no a la guerra. Él decía que cómo no ibas a luchar por tu país si te necesitaba. Yo le preguntaba si podía entender las condiciones en las que los mandaron. No sabría si, de poder elegir, hubiese querido hacerlo", reflexiona Federico.
?"Es muy importante que los gobiernos de turno sigan reclamando la soberanía. Nos pertenece porque el resultado de Malvinas es el de un proceso colonialista. En ese sentido, es vital que todas las comunidades y países se manifiesten a favor de la soberanía argentina", concluye.
Malvinas aparece entre los jóvenes como una herida que atraviesa generaciones y que merece más horas de estudio, de diálogo y de memoria activa.
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