1 de julio de 2022

Locales 23/12/2021

Saladillo | Acusado de matar a golpes al bebé de su pareja fue condenado a perpetua

El caso ocurrió en 2017

El caso que ocurrió en 2017 tiene puntos de conexión con el crimen de Lucio en La Pampa por el que fueron detenidas la madre del menor y su novia.

Una condena de prisión perpetua recayó sobre José Luis Carballo, encontrado culpable de matar a golpes al bebé de su pareja, quien lo dejó a su cuidado para poder realizar un trámite bancario, según confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar y se desprende de la resolución dictada de manera unánime por el Tribunal Oral Criminal II de La Plata, confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar.

Carballo llegó a juicio acusado también de abuso sexual, pero esa circunstancia no se pudo probar en el debate. La fiscal de juicio Victoria Huergo, entendió que se lo debía condenar por el delito de homicidio calificado por alevosía, y así lo entendieron también la jueza Silvia Hoerr, autora del veredicto y sentencia que fue acompañado por los jueces Claudio Bernard y Santiago Paolini.

El asesinato fue en 2017 y, como en el caso de Lucio Dupuy, el nene de tres años asesinado en La Pampa por su madre y la novia (ambas detenidas), un padre (en este caso no biológico) quería vincularse con el chico, pero se lo negaron.

El 25 de septiembre de aquel año, Ayelén Ada Luz Rodríguez dejó a su bebé de un año y siete meses al cuidado de su expareja. Tenía que ir al banco, el clima estaba lluvioso y prefirió dejar a Gonzalo Grassi en la casa. Nunca se imaginó lo que iba a vivir horas después.

El trámite se había demorado más de lo habitual porque no funcionaban los cajeros automáticos. De golpe ve a su pareja que la llamaba desde la calle. "Es tu hijo", escuchó la mujer, quien volvió de inmediato a la vivienda. Encontró al nene en la cama, con la boca abierta, sin respirar y con un gran hematoma en la cabeza. "Se cayó de la cama y se golpeó la cabeza contra la cómoda", fue la explicación que dio Carballo, pero esa coartada fue rápidamente desarticulada por los médicos que intentaron reanimar a Gonzalo.

El informe de autopsia estableció que la muerte se produjo por "traumatismo grave de cráneo". El golpe mortal fue dado en la "región parietal izquierda", pero el chico presentaba hematomas en la mandíbula y en otras partes de la cabeza. Fue una agresión salvaje y dolorosa la que padeció la criatura.

Pero para la defensora oficial se trató de un "accidente doméstico" y solicitó la libre absolución del ahora condenado en primera instancia. Para los jueces la versión del accidente "solo encuentra respaldo en los dichos del imputado sin otro sustento probatorio".

También esa parte señaló que "los hematomas tienen una evolución de al menos 48 horas, mutando la posible causal de la muerte no ya causada en la caída accidental de Gonzalo estando al cuidado de Carballo sino en una conducta anterior atribuible a la madre del menor", pero esa posibilidad fue descartada por los jueces en base a varios informes de médicos.

Además el tribunal entendió que "los golpes tuvieron una intensidad tal que a decir de los profesionales médicos la direccionalidad en zonas sumamente sensibles (cabeza), la desproporción física entre el agresor y el agredido, reflejan un escenario en el que las particularidades de la agresión -tal como han sido acreditadas- revelan a mi juicio el conocimiento de que revestían la entidad suficiente como para acabar con la vida de Gonzalo".

EL DOLOR DEL PADRE

Cristian Sebastián Grassi reconoció a Gonzalo como su hijo ya que empezó a salir con Ayelén cuando estaba embarazada y que cuando el niño nació comenzaron a vivir juntos. En el juicio quedó evidenciado en su relato "el cariño genuino hacia el menor", y que luego de la separación de su mamá "siempre quiso vincularse pero le fue impedido", mostrando su preocupación hasta el día de la muerte del menor.

Los jueces hicieron foco en las conductas desplegadas por el padre y el acusado. Grassi al enterarse de lo ocurrido a Gonzalo se dirigió inmediatamente al hospital, conducta muy diferente a la asumida por Carballo "quien ni siquiera acompañó a Ayelén -por entonces su pareja- que debió trasladarse al hospital en Remis con su hijo sin signos vitales, prueba de ello es que el propio Grassi llegó antes que Carballo al nosocomio demostrando éste último un total desinterés por la suerte que corría la vida de Gonzalo, y ello aún en el supuesto de la caída accidental conforme lo declarado ejerciendo su derecho a ser oído".

Es más, en los momentos en que el equipo médico del hospital de Saladillo extremaba sus esfuerzos en pos de salvar la vida del niño "Carballo continuaba manteniendo conversaciones vía chat con su expareja, Bárbara Cuenca con conversaciones más que triviales".

LAS PRUEBAS

Tras analizar las pericias mentales del acusado los magistrados concluyeron "con rigor de verdad que aquella mañana el imputado José Luis Carballo se encontraba al cuidado de Gonzalo Grassi y desplegó su conducta violenta con total desprecio por la suerte fatal del mismo provocándole su inmediato deceso".

Carballo luego "preparó el escenario y el relato, simulando una posible caída accidental de la cama, evitó pedir asistencia médica inmediata y finalmente intentó incluso convencer a su madre que la responsabilidad era de la propia víctima, que al preguntar por el menor le dijo 'tu hijo'".

Como agravantes de la pena se valoró "la corta edad de menor, tan solo un bebé de año y siete meses con la evidente escasa o nula posibilidad de cualquier reacción (...), la multiplicidad de lesiones sufridas en forma previo y concomitante con la que finalmente le ocasiona su deceso, que demuestran el sufrimiento previo a su deceso como extensión del daño causado".

Victoria Huergo, fiscal de juicio de La Plata - Foto: AGLP

Fuente: 0221.com.ar

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