23 de marzo de 2026

Nacionales 23/03/2026

La amenaza de los pinos

Una campaña en la Patagonia después de los incendios

Reconstruyendo Epuyén, una organización vecinal de la localidad chubutense, creada después de los grandes incendios de la temporada 2024-2025, denunció que en uno de los predios quemados hace un año y pocos meses está creciendo un frondoso pinar. Expertos aseguran que la llegada del otoño es el momento para prepararse para el próximo verano, en especial en las zonas de interfase --donde las casas se mezclan con el bosque-- de la Patagonia.

Los incendios de esta temporada están bajo control, pero los efectos del fuego del año pasado siguen viéndose. El Cerro Epuyén se quemó en ambas temporadas, pero en la zona donde se incendió en 2024-2025 está creciendo un pinar verde. Lejos de alegrarse, la comunidad mira con terror: el pino es más inflamable y propaga los incendios más rápidamente. "Necesitamos que se tomen medidas urgentemente, tanto por las autoridades como por la persona que dice ser el dueño de este campo", señalaron desde Reconstruyendo Epuyén.

"Haga patria, saque un pino"

Sin embargo, un integrante de la organización resaltó en diálogo con Página/12: "las autoridades se desligan de responsabilidades. El dueño es un extranjero y su testaferro es un matón. No hay respuesta". "Este es el momento de actuar. No dejemos pasar más tiempo. Se tiene que hacer algo con este mar de pinos", decía una vecina de la organización mientras caminaba entre el renoval de pinos de veinte centímetros de altura.

Según datos preliminares oficiales, la Patagonia perdió sólo este año 77.021 hectáreas de bosque. Para que la cifra alarmante no se repita el año próximo, los expertos indican que se deben hacer trabajos de prevención, entre ellos la eliminación de estos árboles que expanden con voracidad los incendios.

"Cuando llega el otoño, el fuego se va y comienza la etapa de preparar nuestras interfases para el siguiente verano", aportó Hernán "Kutral" Ñanco, bombero de la Brigada Nacional Sur. Distintos científicos especializados en la Norpatagonia advirtieron que, debido al cambio climático, los incendios serán cada vez más extensos y más frecuentes.

Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de GreenPeace Argentina, contó para Página/12 que, luego de los incendios en los bosques patagónicos donde conviven árboles autóctonos con pinares, el pino se extiende más "porque es de crecimiento rápido y es una especie adaptada al fuego". Así sucedió, por ejemplo, en Cuesta del Ternero --cerca de El Bolsón--, Mallin Ahogado y en Puerto Patriada.

Enfrentar una tarea titánica

Para Giardini, la eliminación de especies exóticas es "clave", más en las zonas urbanas o de interfase, ya que podrían tener una expansión descontrolada hacia las viviendas y aumentan el riesgo de incendio. Por esto, se deben erradicar "las nuevas y las viejas plantaciones de exóticas que están en el ejido urbano". En esta línea, en las redes sociales se repite incansablemente una frase: "Haga patria, saque un pino".

Sin embargo, el ambientalista reflexionó: "Quitar los miles y miles de pequeños renovales de pino que están saliendo por el incendio es un trabajo muy difícil. Debería ser encarado por las municipalidades con el apoyo de las Direcciones de Bosques"..

Thomas Kitzberger, biólogo del Conicet, reflexionó en diálogo con Página/12: "Como sociedad estamos de acuerdo en que los pinos tienen más aspectos negativos que positivos. Tenemos que tratar de frenar su expansión, al menos, porque erradicarlos es un trabajo titánico, ya que están esparcidos por todos lados". Giardini recordó que un bosque nativo puede tardar cien años en restaurarse, "pero es imposible que se recupere si tiene competencia con el pino".

Para Javier Grosfeld, biólogo del Conicet, la primera medida de la restauración es tratar de "sacar la mayor cantidad de pinos y otras especies invasoras en una corta ventana de tiempo, entre los dos y tres años que se puede hacer manualmente o con máquinas". "Hay que invertir en la restauración inicial porque si no, después, sale mucho más caro. Una cosa es un plantín chiquitito de un pino de un año y otro un pinito de cuatro", aseguró. Para él, según afirmó en diálogo con Página/12, hay que invertir en la restauración activa, donde se saquen las exóticas y se planten nativas.

Un gobierno en contra de la vida

Según Giardini, los fondos de la Ley de Bosques Nativos se podrían usar para estas tareas de despinificación, pero el ambientalista advirtió que el gobierno de Javier Milei la desfinanció especialmente, aunque "históricamente ha tenido menos financiamiento del que corresponde"..

"Mientras no haya pinos, puede haber una restauración natural", aseguró el ambientalista, pero con esta misma ley se podría reforzar la restauración propia del bosque autóctono en algunas zonas. En lo quemado podrían replantarse cipreses, maitenes o radales, dependiendo del lugar y tipo de bosque andino. La magnitud de bosque que se perdió es muy grande y, según advirtió el coordinador de GreenPeace, en el país no tenemos viveros suficientes para los miles de hectáreas incendiadas.

De todas formas, después de la suspensión de la reunión informativa sobre la problemática de incendios en la Norpatagonia que iba a suceder en la Cámara de Diputados a principios de marzo, comenzó a trascender el proyecto de modificación de la Ley de Bosques. Sofía Nemenmann, miembro de la Asociación Argentina de Abogadxs Ambientalistas (AAdeAA), se preguntó cuál es el conocimiento que sustenta las decisiones políticas del Gobierno. "Si van a ser economistas quienes decidan el futuro de nuestros ríos, glaciares y bosques, ¿qué mundo quedará para las próximas generaciones?", inquirió.

"Biólogos, ecólogos y glaciólogos se han posicionado claramente, pero hay una decisión política de desoír a la ciencia. El gobierno nacional está en contra de la vida", aseguró Nemenmann.

Informe: Natalia Rótolo para Página 12

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