Opinión 14/05/2026
Por Luis Darío Nagore
Seguramente habremos escuchado de parte nuestros clubes de fans (abuelas, tías y madres) alguna apreciación de nuestras virtudes, por ejemplo "¡qué inteligente que sos!".
Pero, ¿Qué es la inteligencia?; me refiero a la inteligencia humana, que nos diferencia de otras especies vivientes, a la que si se me permite, voy a llamarla "Inteligencia Natural".
Aclaro, antes de que avancen con la lectura de esta "opinión", que no soy experto en inteligencia humana ni en inteligencia artificial.
Además, en estas notas, no voy a considerar las religiones que, a través de alguna deidad, misteriosamente nos insuflen conocimientos haciéndonos más o menos inteligentes. Descarto, también, la astrología porque no estoy convencido de que haber nacido en capricornio con ascendente en escorpio nos haga personas con inteligencia superior. Otros casos en los que no estoy capacitado para opinar, es el de la inteligencia de algunas personas sumamente creativas como Leonardo da Vinci, o nuestro inventor Augusto "Pirincho" Cicaré.
Hace más de 40 años, en mi formación en la Universidad, ya se empezaba a hablar de la Inteligencia Artificial (IA), lo que implica que no es nada nuevo. Por otro lado, al dedicarme posteriormente a la docencia debí interiorizarme de ciertas cuestiones que hacen a la enseñanza y el aprendizaje, es decir identificar las formas en que las personas adquieren conocimientos, en la búsqueda de que esto sirva para que cada uno pueda decidir convenientemente para su provecho.
Los griegos sostenían que la inteligencia era "Casi todo lo que podemos encontrar en nuestra cabeza".
En una definición casera, podríamos decir "que es la respuesta de los seres humanos, en forma visible o invisible, a situaciones donde debe decidir usando la razón".
No existe una teoría única que defina la "inteligencia" y en la actualidad se sigue trabajándo en ello.
Al menos existen cuatro teorías, que podríamos decir son más fuertes, las Teorías psicométricas, Teorías
biológicas, Teorías del desarrollo Cognitivo y las Teorías de las inteligencias múltiples
Cada una de ellas a su vez tuvo variantes y se fueron ajustando a las necesidades sociales del momento. Por ejemplo, en la década de los 80/90 eran fuertes en el sistema educativo las Teorías del desarrollo Cognitivo; más tarde, se puso énfasis en las Teorías de las Inteligencias Múltiples.
Más recientemente aparecen otras teorías como la emocional, la pictórica, la cultural, la distribuida, la productiva y la creativa. Actualmente, pareciera estar en boga la "Inteligencia Emocional"; o bien otra, que contempla las inteligencias múltiples, sosteniendo la existencia del cerebro "triuno" que posee tres partes, cada una con distintas funciones. La neocorteza está conformada por dos hemisferios, el derecho que se relaciona con los procesos asociativos y creativos y el izquierdo que tiene que ver con los procesos lógicos y los analíticos.
El sistema límbico, base de las emociones, regula aspectos afectivos y motivacionales. Está constituido por el tálamo, la amígdala, el hipotálamo, los bulbos olfatorios, la región septal y el hipocampo; por último, el cerebro reptiliano el más antiguo de los tres, se encuentra conformado por el cerebro básico; se asocia con la conformación de las costumbres, rutinas y hábitos humanos. A estas funciones se le agregan conceptos como el de la "relatividad", que sostiene que al aplicar en los seres humanos la formula E=mc², estos terminan percibiéndose como energía, y dado que esta es vibración, cada una de las estructuras cerebrales deben vibrar a velocidades diferentes, con lo cual se deduce que estas armonías de vibraciones entre las partes del cerebro nos hacen diferentes unos a otros. Puffff ... completito el panorama.
Lo que sí sabemos con comprobaciones científicas, es que, en el aprendizaje, tanto la alimentación como el contexto social juegan un papel significativo. Esto implica que habrá sociedades, o comunidades del mundo, que no podrán acceder a ciertos conocimientos, porque a lo mejor su alimentación consiste mayoritariamente en tubérculos. Tampoco podría garantizarse que, por ejemplo, la Teoría de la Inteligencia Emocional podría aplicarse en países en donde la mujer es sojuzgada impidiéndosele, por ejemplo, acceder a la educación secundaria, como pasa en países donde prima la religión islámica ortodoxa. Seguramente allí les vendría de maravilla las Teorías Biológicas (aberrantes), centradas en el tamaño del cráneo lo cual "justificaba la supremacía intelectual masculina, ya que las mujeres tienen cerebros más pequeños".
Resumiendo, en el mundo habría distintas inteligencias, dependiendo de varios factores; entonces estaríamos obligados a definir el contexto social del que hablamos, cuando decimos "Inteligencia".
Pero, como éramos pocos, ahora surgió la Inteligencia Artificial (IA). Que asusta, porque vaticina que, seguramente, desplazará a las personas en algunos trabajos; de hecho, los bancos tienen cada vez menos personal. Y los mismos que desarrollan software de IA son desplazados por ella.
Sin embargo, siguen generándose las mismas preguntas que las teorías investigadas. ¿Podrá ser aplicada a todos los contextos del mundo?, ¿responderá el Chat GPT de la misma forma a alguien en occidente que a una persona en un país islámico? ¿Tendrá la misma mirada para alguien de Argentina que para una persona de la India?.
La respuesta no es sencilla, pero se me ocurre pensar, que si esta llamada Inteligencia Artificial no aplica para toda la humanidad, mal puede llamarse de esta forma; será en todo caso un producto más del desarrollo de occidente que viene desplazando laboralmente al hombre desde la Revolución Industrial.
Luis Darío Nagore
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