23 de febrero de 2026

Internacionales 23/02/2026

Un joven muere baleado por las fuerzas de seguridad tras ingresar armado a la residencia de Trump

Ingresó al perímetro interno de Mar-a-Lago con una escopeta y un bidón de combustible

Un hombre de 21 años murió baleado en la madrugada de este domingo tras irrumpir armado en la residencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el complejo de Mar-a-Lago, en el estado de Florida. El joven fue abatido por agentes del Servicio Secreto y un efectivo de la Oficina del Sheriff del condado de Palm Beach luego de que, según las autoridades, levantara una escopeta en posición de disparo tras desoír la orden de soltar el arma.

Horas más tarde, medios estadounidenses identificaron al fallecido como Austin Tucker Martin, de 21 años y oriundo de Carolina del Norte. Las autoridades indicaron que la confirmación oficial de identidad se realiza una vez notificados los familiares. De acuerdo con esas versiones, el joven había sido reportado como desaparecido por su familia días antes del hecho.

El episodio ocurrió alrededor de la 1.30 hora local (3.30 en Argentina), cuando el dispositivo de seguridad detectó que una persona había ingresado al perímetro interno de la propiedad por la entrada norte. De acuerdo con la reconstrucción oficial, el hombre portaba lo que parecía ser una escopeta y un bidón de combustible.

El sheriff del condado de Palm Beach, Ric Bradshaw, explicó en una conferencia de prensa que un agente de su oficina y dos agentes del Servicio Secreto acudieron a verificar la intrusión tras la alerta del equipo de seguridad.

"Se le ordenó que soltara los objetos que llevaba, es decir, el bidón de gasolina y el arma", detalló Bradshaw ante los medios. Según su relato, el hombre dejó el bidón en el suelo, pero levantó la escopeta "en posición de disparo", momento en el que los tres efectivos abrieron fuego. El sospechoso murió en el lugar. Ninguno de los agentes resultó herido.

En el momento del incidente, Trump no se encontraba en Florida sino en Washington, donde pasó el fin de semana, según confirmaron voceros oficiales. Tampoco había otras personas bajo protección directa del Servicio Secreto dentro del complejo.

La investigación quedó a cargo del Buró Federal de Investigaciones (FBI), que asiste al Servicio Secreto debido a que se trata de una zona bajo protección presidencial. Las autoridades no proporcionaron más detalles sobre la identidad del sospechoso, pero en la rueda de prensa mostraron una imagen del rifle incautado.

El agente especial a cargo de la oficina del FBI en Miami, Brett Skiles, indicó que un equipo de respuesta a evidencias estaba procesando la escena y recolectando pruebas.

Skiles solicitó además a los residentes del área revisar las cámaras de seguridad domiciliarias correspondientes a la noche y la madrugada del incidente y comunicarse con las autoridades si detectaban movimientos o situaciones inusuales.

El Servicio Secreto informó que los agentes involucrados fueron colocados en licencia administrativa mientras avanza la investigación interna, un procedimiento habitual en casos de uso de fuerza letal.

En una breve declaración, el agente especial del Servicio Secreto en Miami, Raphael Barrows, reafirmó que la información preliminar indica que el individuo estaba armado con una escopeta y en posesión de un bidón de gasolina, y que los disparos se efectuaron para "detener la amenaza".

Un entorno violento

El complejo de Mar-a-Lago, situado en Palm Beach, funciona como residencia privada de Trump y también como club social. Desde el regreso del dirigente republicano a la Casa Blanca en enero de 2025, el lugar volvió a estar bajo un esquema reforzado de seguridad cuando el presidente se encuentra allí. Se trata del primer incidente de seguridad registrado durante el segundo mandato del magnate.

Durante la campaña electoral de 2024, Trump fue blanco de dos intentos de asesinato. El 13 de julio de ese año, mientras participaba de un mitin en Butler, en el estado de Pensilvania, un tirador efectuó disparos desde un tejado cercano. Una bala le rozó la oreja derecha y un asistente al acto murió. El atacante, identificado como Thomas Mattthew Crooks, fue abatido a balazos poco después.

Dos meses después, el 15 de septiembre, un hombre fue detenido tras detectarse su presencia con un rifle de largo alcance en las inmediaciones de un campo de golf en Palm Beach donde se encontraba el entonces candidato republicano. En ese caso el sospechoso, identificado como Ryan Wesley Routh, no llegó a disparar y fue detenido y condenado a cadena perpetua por intento de asesinato.

Tras aquellos episodios, el Servicio Secreto fue objeto de cuestionamientos públicos por la efectividad de los protocolos de seguridad, aunque la agencia sostuvo que había reforzado los dispositivos de protección.

Por el momento, las autoridades no informaron si el joven actuó solo ni si existen indicios sobre sus motivaciones. El FBI indicó que la pesquisa sigue abierta y que se divulgarán más datos cuando el avance de la investigación lo permita.

La escena permaneció acordonada durante varias horas mientras los peritos recogían evidencia balística y revisaban los registros de las cámaras de seguridad del complejo. El sheriff Bradshaw señaló que su oficina colaborará con las autoridades federales "en todo lo que sea necesario".

Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt confirmó que el presidente fue informado del hecho y que no resultó afectado por el incidente. "El Servicio Secreto de Estados Unidos ha actuado con rapidez y decisión para neutralizar a un loco armado con un arma de fuego y un bidón de gasolina que entró en la casa del presidente Trump", escribió la vocera en sus redes.

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